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Partidarios y opositores de Rafael Correa se manifiestan en Quito

Los contrarios a los nuevos impuestos ideados por el Gobierno chocan con la policía al intentar llegar a la sede del Ejecutivo

Protestas en Ecuador
Manifestantes chocan con la policía en Quito.

Quito tuvo dos caras esta tarde. La una festiva, en los alrededores del Palacio de Carondelet (sede de Gobierno), donde se concentraron los partidarios del presidente Rafael Correa. Y la otra más fúnebre, en las calles aledañas, hasta donde llegaron las tres marchas convocadas para este jueves. Entre las dos hubo un contingente policial que en determinado momento cargó contra los manifestantes de la oposición, que presionaban para pasar a la sede del Gobierno, emplazada en la capital de Ecuador.

Las lesiones de lado y lado fueron inevitables. La ciudadanía a través de redes sociales denunció agresiones, como la herida que sufrió en la cabeza Milton Castillo, militante de Pachakutik. Y el Ministerio de Interior por su parte colgó en su cuenta de Twitter varios videos en los que se muestra cómo los ciudadanos rompieron el cerco policial, destruyeron escudos policiales y fracturaron la pierna a un policía.

Las movilizaciones de la oposición, a tres días de la visita del papa Francisco, terminaron alrededor de las diez de la noche. Para esta hora ya no estaban los médicos que protestaron con sus batas blancas ni los trabajadores convocados por el Frente Unitario de Trabajadores. La mayoría de manifestantes eran ciudadanos que cargaban banderas negras en señal de rechazo al gobierno. Estas personas son aquellas que iniciaron las movilizaciones a inicios de julio y que rechazan los nuevos tributos que el Gobierno quiere aplicar.

A esa misma hora, en la sede de Gobierno continuaba la concentración festiva y el presidente Correa estaba en la tarima por donde pasaron varios artistas. Él, junto a miembros de su gabinete, agradeció el apoyo de la gente, que en su mayoría vino de fuera de la ciudad.

Mientras tanto en Guayaquil, los alcaldes de Quito y Guayaquil y el prefecto de Azuay -todos de oposición- se reunieron en un hotel del puerto principal para analizar la situación del país y acordaron posponer sus convocatorias hasta después de la visita del Papa Francisco. En días pasados estos políticos han encabezado y acompañado movilizaciones en sus respectivas ciudades para oponerse al Gobierno central.

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