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La Unión Europea pierde brillo para los inmigrantes de Latinoamérica

La inmigración de la UE a países de Sudamérica supera a la de Latinoamérica a la UE

Inmigración
Inmigrantes latinoamericanos en la T-4 en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, antes de partir para su país de origen.

Lejos quedan hoy en día los cientos de miles de inmigrantes latinoamericanos que llamaban cada año a las puertas de la Unión Europea (UE) en búsqueda de una mejor vida. En 2014, y por sexto año consecutivo, el mapa migratorio consolidó el giro de 180 grados que se venía produciendo desde el inicio de la crisis económica en 2008: el flujo de inmigración de ciudadanos del Viejo Continente que eligen Latinoamérica como destino de vida supera al de latinoamericanos que emigran a la UE, según un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que se publica este viernes 5 de junio a las 12.00 horas en Ginebra (Suiza) y al que ha tenido acceso EL PAÍS. España, con 181.166 emigrados a Latinoamérica en 2012, encabeza la tabla de los Estados de los que más ciudadanos han salido en búsqueda de oportunidades a esta región.

Desde el inicio de la crisis en 2008 el número de latinoamericanos que decidió mudarse a Europa comenzó a disminuir de manera continuada al mismo tiempo que aumentaban los ciudadanos que dejaban el Viejo Continente en búsqueda de oportunidades en América Latina, especialmente desde España, país del que la salida de ciudadanos casi se triplicó entre 2007 y 2008 (de 52.160 a 146.202). Pero siempre había un matiz: el flujo de inmigración de Latinoamérica a la UE seguía siendo mayor que en sentido contrario. En el período 2009-2010 la corriente cambió por completo. Y en 2012 las personas que salieron de España a Latinoamérica fueron 181.166 —frente a las tan sólo 119.000 que llegaron a la UE—, según el documento Dinámicas Migratorias en América Latina y el Caribe y la UE.

En un principio eran “retornados”, según el informe de 231 páginas, pero lo llamativo ahora es que se les suma, cada vez más, los nacidos en los Estados miembros. “Ya no se puede hablar sólo de retornos masivos de migrantes latinoamericanos”, se lee en el documento. Y así lo corroboró Monika Peruffo, responsable de la OIM en Bruselas: “Destaca el aumento de los nacidos en la UE”. Peruffo añadió después que, tras un “intenso” debate entre los autores, se había decidido no desagregar los datos y no diferenciar entre latinoamericanos que retornaron y europeos que se fueron.

Hoy en día existen más migrantes de América Latina y el Caribe residiendo en esta región que en los 28 países de la Unión Europea

En 2013 residían en Latinoamérica 8.548 millones de inmigrantes internacionales (1.184 provenían de la UE), medio millón más que en 2010 y dos millones y medio más que en 2000. La mayoría emigraba de España, pero la reciente tendencia que la OIM ha observado es la “diversificación” de otros países comunitarios como Francia y Alemania.

Otro factor llamativo para los cinco autores —Jana Garay, Luisa Feline, Mariana Roberta, Ricardo Changala y Rodolfo Córdova, que viajará a Bruselas el próximo 22 de junio para hablar del tema— es que el flujo de inmigración de latinoamericanos se ha “redireccionado”. Es decir, ya no cruzan el océano Atlántico para alcanzar la UE sino que, en general, prefieren su propia región, y especialmente los países cercanos y con los que comparten frontera. El país que más inmigrantes interregionales recibió en 2013 fue Argentina, con un 28% del total. “Hoy en día existen más migrantes de América Latina y el Caribe residiendo en esta región que en los 28 países de la UE”, asevera el documento.

La inmigración, uno de los temas en la cumbre UE-CELAC

B. D. C

Tras la de Santiago de Chile hace dos años, el 10 y 11 de junio se celebra en Bruselas la segunda cumbre UE-CELAC. La intención principal será "restablecer la relación de colaboración entre las dos regiones", según explican fuentes cercanas a la organización que aseguran que se dejará de hablar tanto de desarrollo para impulsar más el diálogo político.

La cumbre tendrá tres ejes principales en los que la inmigración, que se tratará el segundo día, según está previsto, será uno de los centros de debate. El comercio entre ambos bloques centrará buena parte de la atención durante la primera jornada. Según fuentes del Consejo, se desvelará el primer plan de cable submarino de fibra óptica que comunique ambas regiones por debajo del Atlántico, presumiblemente entre Portugal y Brasil. La equidad de género y el cambio climático dominarán el diálogo global así como el debate sobre los objetivos post2015 y la cumbre del clima que tendrá lugar en París en diciembre de este año. Los temas que generan más expectación como la situación de los derechos humanos en Venezuela y la relación con Cuba estarán "sin duda" encima de la mesa, explican las mismas fuentes.

La expectación, sin embargo, no está por ahora tanto en el contenido sino en los asistentes. Todos los países tendrán representación en la cumbre pero hay líderes, como la argentina Cristina Kirchner o el cubano Raúl Castro, que no acudirán y mandarán a un representante, lo más seguro es que sean sus ministros de Exteriores.

El líder venezolano, Nicolás Maduro, aún no ha hecho ninguna confirmación oficial aunque fuentes tanto del Consejo como del Parlamento Europeo aseguran que ya se da por asegurada su asistencia.

Dilma Rousseff (Brasil), Michelle Bachelet (Chile), Enrique Peña Nieto (México), Rafael Correa (Ecuador) —que copresidirá la cumbre—, Evo Morales (Bolivia) y casi todos los caribeños son algunos de los que asistirán a la cita.

De la parte europea los líderes de Portugal, España, Francia, Reino Unido y Alemania, entre otros, han confirmado que atenderán a la reunión de dos días en Bruselas. Se espera, no obstante, que puedan asistir la gran mayoría.

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