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El Supremo replica a los ataques de Cristina Fernández

“El Poder Judicial debe poner límites”, dice el presidente de la Corte argentina

Cristina Fernández, el pasado domingo ante el Congreso. Ampliar foto
Cristina Fernández, el pasado domingo ante el Congreso. AFP

El presidente de la Corte Suprema de Argentina, Ricardo Lorenzetti, ha contestado este martes una por una las críticas que hizo el pasado domingo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre su tribunal y el resto del Poder Judicial. La líder peronista había acusado a los jueces de querer gobernar con sus fallos y de haberse “independizado de la Constitución”. “El Poder Judicial debe poner límites”, advirtió Lorenzetti en el discurso de apertura del año judicial. “No significa que sustituya la acción del Gobierno. Significa que no hay poderes ilimitados”, continuó el presidente del máximo tribunal del país, nombrado en su cargo por iniciativa del Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007).

Fernández criticó al Poder Judicial en su alocución ante el Congreso para responder a los diputados opositores que le habían echado en cara la impunidad por el atentado contra la sede porteña de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en el que murieron 85 personas en 1994. El fiscal Alberto Nisman había acusado el pasado enero, antes de morir, a Fernández por encubrir supuestamente a los presuntos autores iraníes del ataque.

La presidenta argentina dijo entonces que no había que responsabilizarla a ella de las demoras en el juicio por encubrimiento, sino a la Corte Suprema. En ese proceso iniciado en el 2000, no está acusada la jefa del Estado sino uno de sus antecesores, Carlos Menem (1989-1999), y diversos exfuncionarios ejecutivos y judiciales. Fernández también culpó al Tribunal Supremo de la falta de condenados por un ataque terrorista anterior en Buenos Aires, el que voló la embajada de Israel y en el que fallecieron 29 personas.

Lorenzetti respondió a Fernández que la Corte Suprema ya había fallado en 1999, antes de que el Gobierno de Kirchner renovara la mayoría de sus miembros, sobre el caso de la delegación diplomática israelí y había encontrado culpables a integrantes de las guerrillas libanesas Hezbollah y Yihad Islámica. “No podemos modificar lo que es cosa juzgada”, se defendió el presidente del Supremo, y añadió que todos los años su tribunal pide medidas al Ejecutivo para que se cumplan las condenas.

El jefe del Supremo afirmó también que su tribunal no ha retrasado el juicio por encubrimiento del ataque contra la AMIA, sino que la justicia argentina se encuentra “saturada”. Criticó también al Consejo de la Magistratura, en el que están representados kirchneristas y opositores, por la falta de acuerdos para nombrar a los magistrados que conformarán dos tribunales orales que podrían juzgar el ocultamiento de los autores del atentado.

La reclamación de “cooperación” entre los tres poderes del Estado fue permanente en el discurso de Lorenzetti. Pidió a los gobiernos nacional y provinciales “profundas reformas en las fuerzas de seguridad para que los jueces o quienes lleven adelante la investigación cuenten con una policía científica y equipamientos adecuados”. El enfrentamiento actual se une a otros desencuentros anteriores entre Fernández y el Poder Judicial.