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La disidencia cubana acude dividida al encuentro con Roberta Jacobson

Algunas organizaciones ponen como condición para el diálogo el respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas de los cubanos

Vigilia contra el diálogo entre EE UU y Cuba en Miami.
Vigilia contra el diálogo entre EE UU y Cuba en Miami. EFE

La disidencia cubana se presenta dividida a la reunión que sostendrán este viernes por la mañana algunos de sus representantes con la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson. Al menos tres de los ocho miembros de la sociedad civil invitados a la cita consideran que la opinión de quienes se oponen al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, anunciado el pasado 17 de diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, estará subrepresentada.

“Yo soy una de las invitadas y hasta ahora no he decidido si voy a ir mañana a la reunión”, ha dicho la líder del movimiento Damas de Blanco, Berta Soler, durante una entrevista telefónica con EL PAÍS este jueves por la noche. “Estamos pidiendo que haya equilibrio en las opiniones de los participantes. Eso no sucedió el día 18 (de enero) cuando nos reunimos con los congresistas estadounidenses. En este momento estamos invitados ocho personas, de las cuales solo tres estamos en contra del restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, porque vemos que el Gobierno cubano no tiene voluntad de cambiar sus políticas y que el empoderamiento que va a haber aquí no es para el pueblo de Cuba sino para el Gobierno”, ha agregado Soler.

Además de Soler, han sido convocados al encuentro los activistas Guillermo Fariñas y José Daniel Ferrer, de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu); Antonio Rodiles, del proyecto Estado de Sats; Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana para los Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional; Héctor Maseda Gutiérrez y Martha Beatriz Roque Cabello, exprisioneros políticos del Grupo de los 75; y la abogada y defensora de derechos humanos, Laritza Diversent.

Antonio Rodiles, coordinador general del proyecto Estado de Sats, coincide con Soler en que Washington no debe avanzar en el proceso de normalización de relaciones con La Habana sin poner como condición el respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas de los cubanos. “La mayoría de la oposición dentro de la isla y grandes sectores del exilio comparten nuestra posición y consideramos que este proceso no se está manejando con la transparencia necesaria. Durante estos 18 meses de negociaciones (entre EEUU y Cuba) solamente fueron escuchadas las voces de una parte de la oposición y no de la mayoría”, sostiene Rodiles, quien ha planteado la necesidad que otras voces de la disidencia, como los expresos políticos Félix Navarro, Ángel Moya Costa o Joan Hernández Carrillo, participen en este debate. “Hay ausencias que no sabemos cómo explicar y ese ha sido el punto que nos ha causado cierto disgusto”, afirma Rodiles.

Entre quienes sí apoyan el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana se cuenta José Daniel Ferrer, coordinador general de la Unpacu en la provincia de Santiago de Cuba. Ferrer se ha referido al tema durante una entrevista publicada este miércoles por el diario digital cubano 14ymedio, que dirige la periodista Yoani Sánchez. “Algunos activistas y líderes opositores están en contra de las relaciones entre ambos Gobiernos y se oponen a que se vaya desmontando el embargo. Sin embargo, hay que encontrar lo que nos une. Ellos quieren lo mismo que nosotros: la democratización del país y que en Cuba se respeten los derechos humanos. Quieren que seamos una nación justa, próspera, con todos y para el bien de todos. La diferencia está en los medios, no en el objetivo, que es común”, afirmó el líder de la Unpacu.