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“Tenemos a los que pagaron. Faltan los que recibieron”

Los agentes de la Policía Federal esperan el momento en que las investigaciones lleguen a los políticos corruptos

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, este lunes. Ampliar foto
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, este lunes. REUTERS

Después de 16 meses de investigación, el juez Sergio Moro ha acumulado suficiente información para pasar a la última fase de la Operación Lava Jato: el procesamiento de los políticos que acumulaban sobornos millonarios, muy superiores a las cantidades límite estipuladas para las donaciones legales a partidos. La Procuradoría General de la República y el Tribunal Supremo Federal han recibido ya la información del caso y las declaraciones de los presuntos corruptores: es cuestión de tiempo que la segura aparición de diputados y senadores (protegidos por el foro privilegiado) propicie el traslado parcial de la causa a estas instituciones radicadas en Brasilia. "Tenemos a los que pagaron. Faltan los que recibieron", resume un agente participante en la investigación.

Las ramificaciones del caso Petrobras han llegado ya a Estados Unidos, donde la petrolera estatal brasileña es también investigada, y Suiza, donde investigadores del caso viajaron esta semana para auxiliar en el rastreo de activos ilegales presuntamente enviados por Fernando Soares, Baiano, señalado por los delatores como operador del PMDB en los sobornos de Petrobras. La inquietud entre los partidos políticos es ya pública. El presidente nacional del gobernante PT, Rui Falcão, afirmó este sábado que los políticos cuya implicación se compruebe serán expulsados de la formación. "Tenemos el compromiso histórico de combatir implacablemente la corrupción", publicó Falcão en la página web oficial del partido.

Tenemos el compromiso histórico de combatir implacablemente la corrupción

Rui Falcão en la página web oficial del Partido de los Trabajadores

Este martes la Comisión Parlamentaria que investiga las irregularidades de la empresa estatal (criticada por su lentitud) presenciará un esperado careo entre el exdirector de Abastecimiento de Petrobras, el delator premiado Paulo Roberto Costa, y el ex director de Negocios Internacionales, Nestor Cerveró, acusado por el primero de recibir pagos ilegales derivados de contratos de la petrolera. El juez Moro, mientras tanto, mantiene la prisión preventiva de los principales empresarios detenidos (que en la legislación brasileña puede extenderse hasta los seis meses), en espera de nuevas revelaciones y de que continúe el goteo de arrestados que confiesan su culpabilidad en el marco de un acuerdo de colaboración con la Justicia.

Cuando la Policía Federal de Curitiba buscaba un nombre para la Operación Lava Jato, uno de los candidatos fue Operación Iceberg. "Tenía un alcance escandaloso, completamente imprevisto", comenta una fuente muy cercana al caso. "Los empresarios eran sólo la superficie de la trama", concluye. "Veremos qué pasa ahora".

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