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Un Acción de Gracias con papeles

Los indocumentados esperan que el anuncio de Obama beneficie a amplios sectores de los sin papeles en EE UU

El congresista Luis Gutiérrez y activistas frente a la Casa Blanca
El congresista Luis Gutiérrez y activistas frente a la Casa Blanca AP

San Juanita Márquez espera que la fiesta de Acción de Gracias que todo Estados Unidos celebrará dentro de una semana sea una ocasión en la que ella también pueda, por fin, tener algo que celebrar.

Hasta ahora, la fiesta más familiar de Estados Unidos no era para ella más que una fecha de trabajo extra en la planta procesadora de aves -cada año se consumen millones de pavos en esta festividad- en Lumber Bridge, Carolina del Norte, en la que lleva trabajando sin papeles casi desde que hace nueve años llegó de forma ilegal a Estados Unidos desde Guerrero, México.

Pero si el anuncio de medidas ejecutivas que el presidente Barack Obama realizará este jueves es tan amplio como se espera -se ha cifrado en hasta cinco de los 11 millones de indocumentados del país el número de posibles beneficiarios- Márquez podría por fin pasar su primer Acción de Gracias sin miedo a la deportación y con la esperanza de poder tener un trabajo más digno.

De sus cinco hijos, tres son nacidos en el país y tienen por tanto la nacionalidad estadounidense. Ello la sitúa, teóricamente, en primera línea para beneficiarse de las medidas que vaya a dictar Obama, puesto que evitar la separación familiar de ciudadanos norteamericanos es uno de los pilares de la inminente acción ejecutiva.

Márquez es consciente de que cualquier medida del gobierno no suplirá una solución legislativa, pero lo considera un primer paso en una lucha mucho más larga que deberá volver al Congreso en algún momento.

“Necesitamos por lo menos el permiso de trabajo para poder trabajar legalmente en este país y no sufrir las discriminaciones que estamos sufriendo, pero seguiríamos luchando por una reforma migratoria permanente”, explica a este periódico frente a la Casa Blanca.

Márquez se desplazó este miércoles hasta el corazón de Washington junto con una docena de activistas y trabajadores agrícolas indocumentados para apoyar la inminente acción del presidente y pedir que sea lo más amplia posible. Entre otros, piden que incluyan no solo a trabajadores altamente cualificados sino también a los que hacen el trabajo duro -y sucio- en el campo y las fábricas.

“Nosotros hacemos el trabajo que nadie más en América quiere hacer y vivimos en las sombras, sometidos a condiciones de trabajo inhumanas, salarios bajos, acoso y la amenaza de la deportación si osamos protestar”, recordó el presidente del sindicato agrícola United Farm Workers, Arturo Rodríguez.

“Apoyamos al presidente y le pedimos que haga la acción ejecutiva más incluyente posible”, agregó, acompañado del congresista demócrata Luis Gutiérrez, uno de los legisladores que más han presionado por medidas migratorias.

Como símbolo, desplegaron en el paseo peatonal frente a la residencia presidencial una mesa con dos pavos, pan, patatas y frutas, los ingredientes clásicos de la tradicional cena de Acción de Gracias que decenas de millones de personas celebran en todo el país cada año el último jueves de noviembre.

“En esta fiesta de Acción de Gracias es hora de darle las gracias a los trabajadores extendiendo acciones significativas que digan: vosotros cosecháis nuestras frutas y vegetales, procesáis nuestro vino y nuestra carne, y ahora sois bienvenidos a la mesa”, señaló Rodríguez.