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La felicidad es un asunto de Estado

La institución que promueve el “buen vivir” en Ecuador amplía su programa

Freddy Ehlers, el responsable de la secretaría del Buen Vivir
Freddy Ehlers, el responsable de la secretaría del Buen Vivir

La búsqueda de la felicidad en Ecuador motivó hace ya algo más de un año la creación de una secretaría con rango de ministerio. Es la entidad más pequeña de la burocracia ecuatoriana, tiene 31 funcionarios y en su primer año ha gastado un presupuesto de 1,5 millones de dólares (1,1 millón de euros). Nació en junio de 2013 por el empeño del presidente Rafael Correa de construir la sociedad del buen vivir en este país de algo más de 15 millones de habitantes, y la dirige el experiodista Freddy Ehlers (Quito, 1945).

Ehlers pasó de la cartera de Turismo a la nueva secretaría, y lo primero que hizo fue retomar su oficio. Impulsó un programa de televisión llamado El Buen Vivir, en el que se entrevista a personas que dicen ser felices. En las últimas emisiones han participado un campesino que vive de lo que siembra y una comunidad indígena que cree en el poder de las plantas. Ehlers ha salido en uno de esos programas, recomendando alimentos orgánicos, como un anuncio del buen vivir: “Prefiera lo sano, lo justo y lo soberano”.

El programa se emite los domingos en horario estelar y tiene una audiencia estimada en medio millón de personas. “Llevamos 52 programas, transmitimos en cinco canales nacionales y en más de 50 canales regionales”, cuenta el secretario de Estado, que antes de entrar en política tuvo un programa similar durante 17 años. La apuesta de televisar el buen vivir se mantiene. Esta semana se estrenó en la televisión pública Acuerdo para el Buen Vivir, un programa de debate que también conduce Ehlers, y en el que se expone un problema y al final se llega a un acuerdo para resolverlo; en este caso, la sexualidad en la adolescencia.

Fuera de los dos programas de televisión y de sus números de audiencia, a Elhers le suele molestar que le pregunten por el balance numérico de su gestión. “La gente solo quiere números, cuántos kilómetros de carreteras se han hecho, cuántas escuelas, cuántos... hay una enfermedad mental”, dice. “Lo sí te digo es que este país está mejor de lo que estaba antes”, insiste.

Cita entre sus logros la implementación, junto al Ministerio de Salud, de un etiquetado en los productos comestibles que alerta de la cantidad de azúcar, sal y grasa que tienen. Habla también de la creación, con el apoyo del Ministerio del Deporte, de una “pausa activa laboral”, que introduce actividades lúdicas y deportivas en el ámbito laboral para combatir “la fatiga física y mental”. El responsable de la Iniciativa Presidencial para la Construcción de la Sociedad del Buen Vivir asegura que cada año evaluará las políticas puestas en marcha por el Gobierno, aunque asume que la felicidad es difícil de evaluar.

Pero este organismo no siempre se ve con buenos ojos. El analista Napoleón Saltos apunta que es el ejemplo de la duplicidad de funciones y del exceso de entidades públicas. “Hay una política de ampliación del Estado, pero no siempre se ven resultados de eficacia”, dice. Antes de que Correa impulsara la secretaría del Buen Vivir, ya existían dos subsecretarías dedicadas a este asunto. Las dos se mantienen dentro de Planificación y Desarrollo. Además, el Ministerio de Educación también tiene una sección dedicada a ello.