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La ONU enviará una misión a Irak para investigar los crímenes del EI

Cifra en 1.420 los iraquíes muertos en agosto por el conflicto

El ministro iraquí de Derechos Humanos, en la pantalla, en la sede de la ONU en Ginebra (Suiza) el 1 de septiembre Ampliar foto
El ministro iraquí de Derechos Humanos, en la pantalla, en la sede de la ONU en Ginebra (Suiza) el 1 de septiembre EFE

El avance del Estado Islámico (EI) en Irak se hizo especialmente cruento el pasado mes. Tan solo en agosto, 1.420 iraquíes han perdido la vida como consecuencia de los combates entre las milicias yihadistas del EI —fuertes en el norte y oeste del país— y el Ejército del recién nombrado primer ministro, el chií Haider Al Abadi, según los últimos datos de Naciones Unidas. La Alta Comisionada adjunta para los Derechos Humanos, Flavia Pansieri, ha afirmado este lunes en un debate en la sede de Naciones Unidas, en Ginebra (Suiza), que hay "pruebas sólidas" de que tanto los yihadistas como milicias asociadas han perpetrado atrocidades "en una escala inimaginable" durante los tres últimos meses de conflicto. Al final de la sesión de emergencia del Consejo de Derechos Humanos, la ONU aprobó de manera unánime enviar de manera urgente a Irak una misión de derechos humanos para investigar los crímenes perpetrados por los yihadistas del Estado Islámico.

La mayoría de las víctimas mortales registradas son civiles: al menos 1.265 murieron y 1.198 sufrieron heridas, frente a los 155 muertos y 172 heridos en las filas de las fuerzas de seguridad del país. En un comunicado, la UNAMI (la misión de Naciones Unidas en Irak), señaló que la cifra de víctimas puede ser "significativamente más alta" debido a las dificultades para verificar estos datos en las zonas bajo control del EI y otros grupos armados.

El recuento excluye a los muertos en la provincia occidental de Al Anbar, que los extremistas disputan desde enero pasado, y donde se cree perdieron la vida el pasado mes 268 iraquíes. Un total de 625 personas perecieron en la provincia de Nínive, en el norte del país, capturada por el EI en junio pasado y escenario de combates entre los yihadistas y las fuerzas iraquíes y kurdas.

"Solo en agosto la ONU estima que 600.000 personas se han visto desplazadas y que miles continúan siendo asesinadas por el EI y otros grupos aliados por razones de etnia y religión", denunció el representante de la ONU en Irak, Nickolay Mladenov. Las comunidades cristianas, yazidíes, turcomanas, kakais, shabaks, y musulmanes chiíes han sido los principales blancos de la represión del Estado Islámico.

"Estas comunidades han convivido en el mismo territorio durante siglos y en algunos casos milenios", puntualiza la Alta Comisionada adjunta para los Derechos Humanos, que ha calificado las acciones del EI como "limpieza étnica y religiosa". Aunque no ha podido verificar esos datos, la UNAMI reconoció que ha recibido informes de cientos de víctimas en algunas zonas, y casos de civiles fallecidos tanto por la violencia como por falta de agua, alimentos y medicinas en su huida o como resultado de asedios.

La ONU también denunció los bombardeos aereos y de artillería por parte del Ejército iraquí sobre las poblaciones de Kirkuk, Faluya, and Salahudin. "Los ataques sistemáticos e intencionales sobre civiles podrían constituir crímenes de guerra y contra la humanidad. Los responsables de estos actos son los individuos, incluso los comandantes" advirtió Pansieri.

"El verdadero coste humano de esta tragedia es impactante", lamentó el representante de la ONU en Irak, que se congratuló por los esfuerzos humanitarios efectuados por las autoridades del Kurdistán iraquí y la comunidad internacional. Sumándose al apoyo de EE UU e Irak, ocho países - Albania, Canadá, Croacia, Dinamarca, Italia, Francia, Reino Unido y Alemania - se han comprometido a suministrar armas a las fuerzas kurdas del norte para contrarrestar el avance yihadista del EI.

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