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El socialismo brasileño cierra filas en torno a Marina Silva

La exministra se perfila como sucesora del fallecido Eduardo Campos como candidata del PSB en las presidenciales de octubre

Marina Silva en una imagen de octubre de 2013.
Marina Silva en una imagen de octubre de 2013. REUTERS

Marina Silva se perfila como candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB) para las próximas elecciones presidenciales tras el fallecimiento, el pasado miércoles en un accidente de avión, de Eduardo Campos. A falta de un anuncio oficial, el consenso en torno al nombre de la exministra de Ambiente parece total entre los militantes y líderes del principal partido opositor a Dilma Rousseff. Todos coinciden en que lo más lógico es que la fundadora del movimiento Rede Sustentabilidade, que era candidata a vicepresidenta del fallecido Campos, asuma el liderazgo en la lucha por la presidencia, el próximo 5 de octubre.

“Aún no hemos iniciado el debate interno, pero estoy convencido de que será Marina”, afirma Rodrigo Rollemberg, líder del PSB en el Senado y candidato a gobernador en Brasilia, donde la Ejecutiva Nacional del PSB anunciará el próximo miércoles la nueva candidatura de su partido a los comicios.

Pese al consenso generalizado, también se han escuchado voces discordantes de algunos líderes del partido, que aún ven con recelo la ascensión de Silva. Temen que no respete las promesas acordadas con Campos cuando se aliaron en octubre del pasado año. “Tiene que cumplir lo firmado”, recuerda Sileno Guedes, presidente del PSB en Pernambuco, Estado del fallecido Campos. “Honrará todas las alianzas acordadas con Eduardo”, respondió Eliana Campo, candidata al Senado, también del PSB.

También existe unanimidad entre los analistas políticos brasileños. “No veo otra salida que no sea Marina. Cualquier otro candidato no tendrá tantas oportunidades de luchar por la presidencia o por una segunda vuelta. Sobre todo si incide en el discurso de Campos de que Dilma Rousseff será la presidenta que ‘entregue un gobierno peor del que recibió”, afirma el politólogo Ricardo Borges Gama Neto. Por su parte, el analista Fernando Abrucio recuerda que a Marina Silva le caracteriza su lealtad, por lo que nunca traicionaría lo acordado con Campos. Los diarios Folha de São Paulo y O’Globo apuntaban ayer a que Marina Silva ya habría avalado el comienzo de las consultas dentro del partido sobre su posible candidatura.

Desde que se produjese el fallecimiento de Campos, del que aún se investigan las causas que produjeron el accidente de avión, todas las miradas apuntaban a que Silva debería asumir la candidatura. “Si mi hermano llamó a Marina para ser su vicepresidenta, demostró así su voluntad”, aseguraba el jueves el abogado Antonio Campos, hermano del fallecido.

Las especulaciones se centran ahora en saber quién podría optar a la vicepresidencia en la candidatura de Silva. Entre los potenciales candidatos estarían otras tres mujeres: la exalcaldesa de São Paulo Luiza Erundina, la exministra del Tribunal Superior de Justicia Eliana Calmon e, incluso, la viuda del candidato fallecido, Renata Campos.

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