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La agenda política opaca el carácter comercial de Mercosur en Caracas

La cumbre celebrada en Venezuela se cierra sin acuerdos de tipo económico

Rousseff, Maduro y Fernández, este martes en Caracas.
Rousseff, Maduro y Fernández, este martes en Caracas. REUTERS

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ofreció este martes en la cumbre del Mercosur (celebrada en Caracas) una imagen de estabilidad y concordia. Estuvo arropado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia —país en tránsito hacia la categoría de miembro pleno—. Sin embargo, en el interior del foro, no reina la unanimidad que aparenta.

Brasil, que en su momento ofreció, bajo la presidencia de Lula, los avales para que Venezuela adhiriera a Mercosur, ahora resiente el estancamiento del grupo. La gran potencia regional necesita un empujón para el crecimiento de su economía. Pero los socios de mayor potencial en la alianza, Argentina —a un día del default- y Venezuela —con severas estrecheces de liquidez en divisas— no están en posición para ofrecerlo.

Según adelantó la prensa brasileña, la presidenta Dilma Rousseff asistió a la reunión de Caracas con el propósito de forzar a sus socios a aprobar un acuerdo de libre comercio este mismo año con la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, Perú, Colombia y México.

Aunque la conformación de un mercado común en el subcontinente está prevista para suceder en 2019 según los tratados de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), Brasil quiere adelantarla en los hechos. La pretensión brasileña enfrenta la resistencia de Caracas y Buenos Aires, cuyas autoridades se muestran poco dispuestas a brindar ese premio a sus rivales ideológicos, fieles —desde ese punto de vista— a las recetas del neoliberalismo y la globalización. Maduro propuso una zona de libre mercado con los países del Alba y de Petrocaribe. “Mercosur es para Venezuela el bloque comercial más consolidado y el paso natural para el impulso de una política productiva, de exportación”, dijo el canciller venezolano.

La presidenta de Chile, Michele Bachelet, anunció a última hora la cancelación de su viaje a Caracas para participar en la Cumbre. Chile, uno de los vértices fundamentales de la Alianza del Pacífico, figura como país asociado de Mercosur. En lugar de Bachelet estuvo presente el canciller Heraldo Muñoz, quien además agendó una conversación con representantes de la oposición venezolana.

El presidente boliviano, Evo Morales, también estuvo en la Cumbre. Morales, junto a otros presidentes regionales, como el nicaragüense Daniel Ortega y el salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, llegaron a Caracas para tomar parte en los fastos conmemorativos del 60 aniversario del nacimiento de Hugo Chávez, cuyo acto principal tuvo lugar el lunes en la noche en un estadio de la capital venezolana. En el acto intervinieron además el expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, y el hijo del legendario líder egipcio Gamel Abdel Nasser, Jaled, entre otros invitados.

Esta cumbre debió realizarse el pasado 31 de enero, a la mitad del término de la presidencia pro tempore venezolana de Mercosur. Tras sucesivas suspensiones, no obstante, el Gobierno de Maduro se las arregló para que el encuentro finalmente coincidiera con la efeméride chavista.

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, aceptó en el cónclave la presidencia rotativa de Mercosur. Enseguida viajó de regreso a Buenos Aires para enfrentar la crisis del default, no sin antes aceptar de sus socios sudamericanos una declaración en su apoyo y de denuncia contra los "fondos buitre".