Obama sanciona a empresas rusas por la crisis de Ucrania

La UE aboga por romper los lazos de cooperación financiera con Moscú

Obama anuncia nuevas sanciones(atlas)

Estados Unidos amplió el miércoles las sanciones a Rusia por fomentar la inestabilidad en el este de Ucrania. La nueva ronda, que se suma a la retirada de visados y la congelación de activos a personas del entorno del presidente ruso, Vladímir Putin, afecta a empresas clave de los sectores energético, financiero y armamentístico.

Las medidas, que coinciden con sanciones más modestas de la Unión Europea, no afectan a sectores enteros de la economía rusa, como había amenazado el presidente Barack Obama. Pero sí suponen un aumento de la presión a Rusia, limitando el acceso de estas empresas al mercado de capitales de EE UU.

El objetivo, dijo Obama en la Casa Blanca al anunciar las sanciones, es que estas "tengan el máximo impacto en Rusia, al tiempo que se limiten los efectos secundarios" a empresas norteamericanas y europeas. "Lo que esperamos es que de nuevo el liderazgo ruso se dé cuenta de que sus acciones en Ucrania tienen consecuencias, incluida una economía rusa que se debilita y un aislamiento diplomático creciente", añadió.

Entre las empresas sancionadas, se encuentran la mayor petrolera estatal Rosneft, la gasista privada Novatek, y los bancos Gazprombank, filial de la gasista pública Gazprom, y VEB. Se trata de algunos de los pilares del capitalismo estatal ruso, aunque escapa al castigo la joya de la corona, Gazprom, que es la mayor empresa rusa y domina una cuarta parte del consumo de gas en Europa.

Las sanciones limitan el acceso de las empresas y bancos citados al mercado de capitales de EE UU, pero no bloquean sus activos ni impiden la mayoría de transacciones con ellas. También congelan los activos en EE UU de varios fabricantes de armas, entre ellas Kalashnikov.

La lista incluye a las llamadas República Popular de Lugansk y República Popular de Donetsk, que han tomado el control de partes de Ucrania, así como a Aleksandr Borodai, primer ministro de la segunda. Ocho altos funcionarios del Gobierno ruso figuran en la lista, entre ellos Sergey Besesda, jefe del Quinto Servicio del FSB, sucesor del KGB.

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El presidente quiere que Moscú "se dé cuenta de que sus acciones en Ucrania tienen consecuencias"

"Junto a nuestros aliados, con los que me he coordinado de cerca en las últimos días y semanas, repetidamente he dejado claro que Rusia debe detener el flujo de armas y combatientes por la frontera hacica Ucrania, que Rusia debe urgir a los separatistas a que liberen a los rehenes y apoyen un alto el fuego, que Rusia debe aceptar un diálogo con mediación internacional y aceptar observadores en la frontera", dijo Obama. "Hasta ahora, Rusia no ha dado ninguno de los pasos que he mencionado. De hecho el apoyo de Rusia a los separatistas y a la violación de la soberanía de Ucrania ha continuado".

Según el Departamento del Tesoro de EE UU, las represalias encarecerán el coste del aislamiento económico para Rusia. Un alta funcionaria de la Administración Obama, que pidió mantener el anonimato, dijo en una conferencia telefónica que el Gobierno ruso todavía está a tiempo de evitar el daño si da marcha atrás, deja de ayudar a los insurgentes y contribuye a la paz en Ucrania.

Las sanciones llegan un día después de que Obama hablase por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel. Merkel, bien conectada con Putin, ha sido la interlocutora privilegiada del presidente de EE UU en esta crisis. Pero las revelaciones sobre el espionaje norteamericano en Alemania han enrarecido la relación entre ambos socios.

Desde que en febrero estalló la crisis en Ucrania, Obama se ha esforzado por coordinarse con los socios europeos. La distinta intensidad de las sanciones europeas y norteamericanas se explica en parte porque la economía europea está mucho más conectada con la rusa que la de EE UU. La dependencia del gas procedente de Rusia y las inversiones en este país provocan fuertes resistencias en algunos gobiernos europeos y en la industria de países clave como Alemania.

Pero también en EE UU hay resistencias. Algunas de las principales asociaciones empresariales norteamericanas, como la Cámara de Comercio, han prevenido a la Administración Obama ante el peligro de que las medidas unilaterales contra Rusia acaben cediendo espacio libre a competidores y perjudiquen los intereses comerciales y económicos de EE UU.

Mientras, cansados de escuchar continuos compromisos incumplidos de rebajar la tensión en la zona, los líderes europeos endurecieron ayer las sanciones que aplican a Rusia. Los jefes de Estado y de Gobierno decidieron seguir ampliando la lista de sancionados, que asciende ya a 72 personas, y expandir el número de empresas a las que castigan. Hasta ahora la UE solo ha vetado a dos compañías, en el ámbito de Crimea, pero los Estados miembros se comprometieron ayer a aplicar los cambios jurídicos necesarios para vetar también a firmas rusas que “materialmente o financieramente apoyen acciones que socaven o amenacen la integridad de Ucrania”, según las conclusiones aprobadas.

La UE no se atreve a entrar de lleno en un aislamiento completo de Rusia, pero cada vez da más pasos en esta dirección. Más allá de estas medidas focalizadas en personas y entidades, los Veintiocho abogaron por romper los lazos de cooperación financiera con Moscú. El Consejo Europeo le pide al Banco Europeo de Inversiones, que promueve la inversión en toda Europa, que deje de hacerse cargo de proyectos rusos. Lo mismo se hará en el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Los Estados abren la puerta a un mayor bloqueo al pedir a la Comisión Europea que reevalúe la cooperación con Rusia con la idea de “suspender la aplicación de acuerdos bilaterales y programas de cooperación regional”.

Junto al castigo a Rusia, los Veintiocho refuerzan su apoyo a Ucrania, también en el ámbito militar. El Consejo decidió anoche levantar el embargo que estableció el 20 de febrero contra la exportación de material de defensa a Kiev. De esta forma, la UE podrá vender material a un país cuya capacidad militar es infinitamente inferior a la rusa.

Putin advierte de un 'efecto bumerán'(reuters_live)

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