El juez más poderoso de Brasil se retira antes de finalizar su mandato

Joaquim Barbosa instruyó el caso mensalão que llevó a la cárcel a miembros del Gobierno de Lula

El juez Joaquim Barbosa en agosto de 2013.
El juez Joaquim Barbosa en agosto de 2013.Ueslei Marcelino (reuters)

Joaquim Barbosa, presidente del Tribunal Supremo de Brasil, se jubilará en los próximos días, según adelantó el jueves por la mañana el presidente del Senado, Renan Calheiros. Por la tarde, el propio Barbosa confirmó la información. “Tuve la alegría de ser miembro de esta corte durante lo que quizá sea su momento más fecundo, creativo e importante en la escena política e institucional del país”, declaró.

Unos lo quieren. Otros, lo odian. “Se va demasiado tarde”, escribieron algunos en Twitter. “Ahora las ratas van a controlar el Supremo”, se lamentaron otros. Lo cierto es que el primer juez negro en la Alta Corte del país no era indiferente para los brasileños, sobre todo después de que instruyera el llamado caso mensalão, celebrado el año pasado y que llevó a la cárcel por corrupción a diversos miembros de la cúpula del Gobierno Lula (2003-2011), entre ellos José Dirceu, exministro de la Casa Civil, y José Genoino, expresidente del Partido de los Trabajadores (PT).

Barbosa, de 59 años, debía ocupar el puesto de presidente del Supremo hasta noviembre de este año. Al dejar su cargo, renuncia a 11 años más en la Corte, donde los magistrados se jubilan a los 70. Además, Barbosa no podrá postularse como candidato a las elecciones presidenciales de octubre de este año. Después de una jubilación voluntaria, un integrante del Supremo no puede presentarse a ningún cargo durante seis meses. Pero, según diversas encuestas, el juez tendría hasta un 14% de las intenciones de voto en caso de que fuera candidato. “Su apoyo político no decidirá las elecciones, pero sin duda es importante”, opina el politólogo Murillo Aragão.

El anuncio también dio lugar a conjeturas en el ámbito jurídico y entre los aliados del gobernante PT, que fue el blanco del juicio del mensalão. La retransmisión en directo fue seguida masivamente por los medios de comunicación, y Barbosa se mostró especialmente vehemente durante el proceso.

Los más recientes embates públicos del presidente del Supremo reforzaban el argumento de los le acusaban de perseguir a los imputados del PT. Sus decisiones provocaron tanta ira que llegó a recibir amenazas de muerte. Barbosa fue el primer negro en ocupar el puesto de ministro en el alto Tribunal, desde que le nombró el expresidente Lula, en 2003.

Sin embargo, para gran parte de los brasileños, Barbosa es un gestor público de conducta ejemplar, que combatía los reiterados abusos y extorsiones del país. “Se trata a las personas de manera distinta de acuerdo con su estatus, color de la piel y el dinero que tiene. Todo eso influye mucho en el sistema judicial y, sobretodo, en la impunidad”, declaró Barbosa el año pasado.

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Sobre la firma

Carla Jiménez

Directora de EL PAÍS en Brasil desde 2018. Trabajó en O Estado de S. Paulo, Agência Estado, revista Época e IstoéDinheiro. Nació en Chile, creció en Brasil. Es formada en Periodismo por la Universidad Cásper Líbero, con especialización en Economía en la Fipe/USP. Forma parte de EL PAÍS desde 2013.

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