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Arrestado un hombre por violar y retener por diez años a una joven de 15

La víctima fue raptada y obligada a casarse con su captor y violador, con quien tiene un hijo de dos años

La casa donde el detenido retuvo a la chica durante 10 años.

La policía de Santa Ana, una ciudad del condado de Orange, al sur de Los Ángeles, ha arrestado a un hombre de Bell Gardens (al este de Los Ángeles), Isidro García, de 41 años, bajo sospecha de ser el autor del secuestro y la violación de una chica que ahora tiene 25 años. Cuando se produjeron los hechos la víctima era una menor de 15 años, por lo que durante todo ese tiempo habría estado retenida en contra de su voluntad.

La detención se produjo el martes, después de que la víctima lograse contactar con su hermana vía Facebook y le revelase que durante diez años había permanecido secuestrada en una relación con su captor y había dado a luz a un niño hace dos años.

La policía de Santa Ana dice que la madre de la chica denunció su desaparición en agosto del 2004. La mujer declaró entonces que tras haberse producido un episodio de violencia doméstica con el que entonces era su novio, Isidro García, él y su hija habían desaparecido. Los detectives han manifestado que la madre sospechaba de que García estaba abusando sexualmente de su hija y de que estaba haciendo planes para fugarse con ella.

La víctima reveló el martes a las autoridades, tras la detención de su captor, cómo se produjo el secuestro en agosto del 2004, en la casa en la que vivía con su madre y hermana en Santa Ana. Según han señalado fuentes policiales, la chica declaró a los agentes que García asaltó a su madre y luego la drogó a ella y la condujo a una casa en Compton, una ciudad al sur de Los Ángeles. La chica pasó la noche encerrada en un garaje para impedir que huyese y su captor le facilitó documentos de identidad falsos. Previo a los hechos, García había comenzado a abusar sexualmente de ella.

Una vez en cautiverio, el raptor, según la chica, se las arregló para convencerla de que su familia había dejado de buscarla y que si trataba de escapar y volver con ellos serían deportados.

Según la policía, durante el transcurso de los años, para evitar ser detenido, García y su rehén cambiaron varias veces de domicilio. Y para ganarse la vida y al mismo tiempo controlarla, el captor se las arregló para conseguir un trabajo en el servicio de la limpieza por las noches.

El abuso físico y psicológico fue una práctica corriente durante los diez años de cautiverio, según los agentes. En el 2007 García obligó a su prisionera a casarse con él y en el 2012, según los investigadores del caso, tuvieron un hijo.

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