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Netanyahu cancela su gira por América Latina por una huelga de funcionarios

La protesta de funcionarios del Ministerio de Exteriores trunca la visita del primer ministro a México, Panamá y Colombia

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. EFE

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha cancelado su gira por América Latina, incapaz de cerrar todos los preparativos a causa de la huelga de funcionarios del Ministerio de Exteriores que se desarrolla desde hace dos semanas. La noticia ha sido confirmada por altos funcionarios de este ministerio. La visita, histórica por ser la primera de un jefe de Gobierno israelí a la zona, se iba a iniciar el próximo 6 de abril, tenía cinco días de duración y tres escalas: México, Panamá y Colombia. En la oficina del primer ministro sostienen que el viaje sólo se “pospone”. No obstante, no se sabe aún cuándo podrá programarse de nuevo.

Netanyahu se estaba encontrando con muchas dificultades para organizar la gira ya que, entre otras medidas de presión, los funcionarios israelíes de todo el mundo se han negado a ayudar en las visitas de cualquier político a los países en que están destinados. No hay excepciones ni para el primer ministro. La oficina de Netanyahu ha tratado de encontrar alternativas, buscando ayuda de otros organismos e incluso de los gobiernos anfitriones para compensar estas carencias organizativas, informa el diario Haaretz, pero no ha sido posible subsanarlas. En otras ocasiones, como la visita de hace un año a Polonia y Austria, cuando se convocó una huelga similar, el líder del conservador Likud se apoyó en el Mosad y en el Ministerio de Defensa para sacar adelante la agenda. Sin embargo, en América Latina prácticamente el 100% del personal es dependiente de Exteriores y no hay margen de maniobra.

El objetivo de la gira era el de reforzar lazos con una tierra de la que procede un número importante de judíos emigrados a Israel, en lo social, lo cultural y, sobre todo, en lo económico. Netanyahu, en el comunicado en el que anunciaba su expedición, explicó que era una oportunidad para que Israel “crezca” y se “diversifique”. En un segundo plano, buscaba el apoyo de países amigos contra la campaña de boicoteo, cada vez más intensa, contra los intereses de su país y a favor de la causa palestina. Sólo México votó a favor del reconocimiento de Palestina como estado observador en la Asamblea General de la ONU en noviembre de 2012. Colombia se abstuvo y Panamá votó en contra.

En febrero, Israel logró convertirse en estado observador de otro entre, la Alianza del Pacífico, compuesta por México, Colombia, Chile y Perú y que aglutina el 36% de la riqueza de América Latina. El presidente peruano, Ollanta Humala, estuvo de visita oficial en Israel a mediados de febrero.

La huelga de los funcionarios israelíes de Exteriores viene de lejos. Ya hace un año hubo paros similares, que se desconvocaron para abrir un proceso de diálogo. Tras siete meses de negociaciones, han vuelto a sus movilizaciones, anulando cualquier servicio consular, incluyendo los visados. Reclaman una actualización de sus salarios al incremento del costo de la vida, más los atrasos por esa descompensación, el fin de lo que entienden como una “política fiscal discriminatoria” que no tiene en cuenta ayudas suficientes para el desplazamiento de las familias al exterior, una mejora en las pensiones y una compensación “decente” por las horas extra.

La cancelación del viaje de Netanyahu es la consecuencia más grave que hasta ahora ha tenido esta protesta laboral. En la prensa local aparecen ya preguntas sobre si dañará también la visita que a finales de mayo tiene previsto hacer a Tierra Santa el papa Francisco. Fuentes de la Custodia de Tierra Santa en Jerusalén confirman, sin embargo, que por ahora todos los trámites se están desarrollando con normalidad.

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