La irrupción de Uribe en el Congreso marca las elecciones en Colombia

Las encuestas prevén una pérdida de poder parlamentario para el presidente Santos tras la llegada al Congreso de su antecesor

Santos inscribe su candidatura a las elecciones del 25 de mayo
Santos inscribe su candidatura a las elecciones del 25 de mayoEFE

Una significativa pérdida de poder parlamentario espera previsiblemente al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tras las elecciones legislativas que se celebran este domingo. Así lo indican las encuestas, que reflejan un debilitamiento de la llamada Unidad Nacional, la coalición con la que el presidente Juan Manuel Santos gobernó con mayorías durante cuatro años. El país espera un nuevo Congreso en el que el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe, fuertemente enfrentado a su sucesor, tomará las banderas de la oposición.

La irrupción del uribismo en el Capitolio Nacional preocupa a los santistas, que hacen cábalas estos días sobre el número de escaños que alcanzará el expresidente, ya que las encuestas pronostican que Uribe será el ganador de la contienda electoral. El afán del Gobierno es garantizar la mayoría parlamentaria de la Unidad Nacional que hoy integran tres partidos: el partido Liberal, Cambio Radical y La U.

Y aunque las encuestas no acierten del todo, para el analista y columnista del diario El Tiempo Mauricio Vargas la única predicción que se hará realidad es que el gran porcentaje del Congreso que ha tenido Santos será mucho menor. “La llegada del uribismo arrastra votos de centro y centro derecha que antes eran por la Unidad Nacional”, dice Vargas.

Se suma, según el analista, un gran retroceso del partido de La U, una agrupación con la que Santos salió elegido en 2010 y que lo aclamó nuevamente como su candidato para las próximas elecciones presidenciales del 25 de mayo. “Ese retroceso no se verá compensado así avancen el partido Liberal y Cambio Radical, los otros dos de la coalición, por lo que para Santos será un retroceso”. Y el Partido Conservador también pondrá su granito de arena en contra del presidente. A pesar de que hay senadores conservadores que quisieran estar con Santos, lo cierto es que esa colectividad no se integrará en el oficialismo.

Hasta ahora, las encuestas coinciden en que el uribismo puede alcanzar entre 15 y 20 de los 102 escaños del Senado, lo que es significativo pero muy lejos de alcanzar las mayorías que se requieren para controlarlo. “El nuevo Congreso va a quedar con el suficiente uribismo como para hacer una oposición de peso, pero no para bloquear al Gobierno”, dice la politóloga Laura Gil. Sin embargo, con su llegada habrá más debate y van a ser debates duros. “Uribe va a perturbar muchísimo al Gobierno”, añade Vargas. Por su parte, Gil cree que “es mucho mejor tener una oposición institucionalizada, que un boicoteo constante a las políticas de gobierno a través de Twitter”, ya que la red social es la tribuna de Uribe.

Pero además de Uribe, se espera que sean elegidos candidatos de renombre y trayectoria de otros partidos, como el liberal Horacio Serpa o el ex guerrillero del M19 Antonio Navarro Wolf, que con su presencia seguramente eleven el nivel de debate y refresquen, en algo, la imagen de una institución sometida al Ejecutivo. “Esto puede ser bueno para el Congreso porque estos años han sido de una pobreza en el debate”, dice Vargas, aclarando que hay excepciones como la del senador de izquierda Jorge Enrique Robledo, que busca repetir.

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La disputa por el Congreso se ha acentuado en estas elecciones porque es allí donde Santos, en caso de ser reelegido, tendrá que tramitar las leyes que permitan materializar los eventuales acuerdos de paz que se están negociando en La Habana con la guerrilla de las FARC. Con la irrupción parlamentaria de Uribe, el principal crítico de la negociación con el grupo armado, este tema no será nada fácil.

Sin embargo, Gil cree que una vez se firme un acuerdo de paz, las cosas podrían cambiar para Uribe. “Es muy diferente que el acuerdo no esté firmado y Uribe esté montado en el discurso de la incertidumbre y representando la voz de aquellos que temen lo que pueda salir del acuerdo, y otra cuando ya sea una realidad y los colombianos lo aprueben”. Las recientes encuestas de las empresas Cifras y Conceptos y Datexco vaticinan un porcentaje de votación entre el 20% y el 23% para el uribismo y un máximo del 10% para el Polo Democrático (de izquierda), que es el partido que actualmente le hace oposición a Santos, aunque apoya el proceso de paz. Según Cifras y Conceptos, los tres partidos de la Unidad Nacional lograrían el 33% de los votos. Los conservadores, que recién abandonan la coalición de gobierno, alcanzarían el 8% de los escaños, y otros partidos más pequeños se repartirán un 9%.

En la actualidad, el Senado es controlado por el liberalismo en alianza con los conservadores, el partido de La U y Cambio Radical, mientras que los partidos que se han mantenido en oposición han sido el Polo, un sector minoritario de La U y de los conservadores que mantienen cercanía con el uribismo. Los analistas coinciden en que, a pesar de la entrada de Uribe, en términos generales no habrá renovación en el nuevo Congreso. “Lo único novedoso es que va a haber más debate ya que Santos va a estar enfrentado a un flanco de la izquierda y otro de la derecha”, agrega Vargas.

Este domingo se despejarán las dudas. Entre las principales, cuál será el porcentaje de los que voten en blanco, una opción que también tiene fuerza según las encuestas y que evidencia la desconfianza ciudadana en los políticos. Esto no es gratuito: por poner solo un ejemplo, según un recuento de los medios colombianos, 35 de los candidatos que aspiran a un escaño están siendo investigados por nexos con paramilitares.

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