Bolivia mantendrá la demanda contra Chile en La Haya

El Gobierno de Evo Morales quiere diálogo con Santiago para encontrar soluciones concretas a la centenaria demanda de una salida al mar

Cuatro ex cancilleres bolivianos aconsejan a Evo Morales
Cuatro ex cancilleres bolivianos aconsejan a Evo Morales REUTERS

Bolivia proseguirá la demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para hallar una solución a su enclaustramiento geográfico y, paralelamente, tiene el propósito de relanzar su imagen y fortalecer su participación en el bloque del Pacífico, se ha informado en La Paz al término de una reunión del presidente Evo Morales y ex cancilleres bolivianos.

“Tenemos enormes coincidencias con los ex cancilleres que han expuesto sus criterios”, ha informado a la prensa local el presidente Evo Morales tras agradecer, muy temprano este lunes, a seis ex ministros de Asuntos Exteriores invitados a la Casa de Gobierno para analizar, con el Consejo Marítimo y el Agente de Bolivia ante La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, pormenores del fallo de la CIJ en el diferendo entre Perú y Chile.

“No vamos a retirar la demanda pues lo que queremos es que se acabe la injusticia; no queremos confrontaciones pues somos pacifistas y volvemos a afirmar que los tratados no son intocables”, ha afirmado Morales, poco más tarde, durante la inauguración del año escolar en una céntrica escuela en la ciudad de Cochabamba, a donde llegó al término de su cita con los ex cancilleres en La Paz.

Como Morales, los ex ministros se inclinan por mantener la actual estrategia del gobierno boliviano ante la CIJ para lograr que Chile se siente ante una mesa a dialogar y ofrecer soluciones concretas a la centenaria demanda boliviana de una salida al mar.

Bolivia ha visto cercenado su territorio en 120.000 kilómetros cuadrados de litoral sobre el Pacífico, tras la invasión de Chile en febrero de 1879 y la posterior declaratoria de guerra, en abril de ese mismo año, contra Perú y Bolivia. Desde entonces reclama una salida a Chile, con cuyos gobiernos sostuvieron negociaciones desde comienzos del siglo XX sin ningún resultado. En abril de 2013, Bolivia planteó ante la CIJ una demanda contra Chile, aceptada por el tribunal de La Haya.

Los ex cancilleres han sugerido al gobierno de Morales “recomponer el panorama de mutua confianza” entre Bolivia y Chile, tan venida a menos en los últimos años, debido a precarias relaciones dentro de una “atmósfera de enguerrillamiento” y un “clima de querella”, ha explicado el embajador Armando Loaiza, en declaraciones a los medios locales.

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Una de las tareas será la de fortalecer las misiones diplomáticas de Bolivia en Santiago –donde la representación es consular- y en Lima y, a la par, relanzar la imagen de Bolivia ligada al Pacífico, al que ha pertenecido desde mucho antes de la creación de la República.

El presidente Morales ha agradecido públicamente las sugerencias de los ex cancilleres, y ha destacado un párrafo en particular del fallo en el que se reconoce que las repúblicas de Chile y Perú no tenían límites, pues estaban separados por territorio boliviano, lo cual echa por tierra argumentos de que Bolivia nunca tuvo mar.

El ex ministro de Asuntos Exteriores, Javier Murillo de la Rocha, ha explicado en La Paz que el fallo de La Haya “despeja una incógnita” en la eventualidad de una transferencia de territorio soberano a Bolivia, ubicado al norte de Arica “hacia donde se proyectaría el frente marítimo de ese territorio siguiendo la línea del paralelo geográfico hasta las ochenta millas náuticas”, según recoge el periódico digital Oxígeno.

Otra de las conclusiones es la de dejar abierto el diálogo con Chile en torno a la agenda lograda entre Morales y la entonces presidenta Michelle Bachelet, considerada como una de las más completas logradas entre ambos países, que incluía como último punto el diferendo marítimo.

La agenda, archivada en realidad por ambos países, había logrado avances en asuntos como el corredor bi-oceánico, que entrelaza puertos sobre el Atlántico con los del Pacífico, la rehabilitación de las conexiones ferroviarias entre las dos naciones, el libre tránsito ciudadano y el ahora conflictivo asunto hídrico: los manantiales del Silala y el río Lauca.

Chile ha protestado por el uso de las aguas de los manantiales del Silala, que comienzan a fluir en el departamento de Potosí y que Chile usa gratuitamente, un caudal de por lo menos 200 litros por segundo, según estudios bolivianos, que destina a la dotación pagada de agua potable a las poblaciones del norte chileno.

Morales ha sugerido que Chile encuentren soluciones antes de que Bolivia lleve el asunto a la CIJ, cuando rechazaba el condicionamiento formulado por el designado canciller Heraldo Muñoz de preferir el diálogo y dejar de lado la demanda ante La Haya.

Bolivia y Chile, que comparten una extensa frontera, no tienen relaciones diplomáticas. Viven de espaldas desde 1962, con un breve paréntesis entre 1975 y 1978, debido primero al desvío unilateral de las aguas del río Lauca, que ahora discurre sólo en territorio chileno, y después, debido al fracaso de las negociaciones de “mar por tierra” que llevaron adelante los entonces presidentes de facto Hugo Banzer, por Bolivia, y Augusto Pinochet, por Chile, después del famoso “abrazo de Charaña” el ocho de febrero de 1975.

En 2006, Morales y Bachelet lograron un importante acercamiento al convenir la agenda de 13 puntos, que no ha prosperado del todo por las tensiones políticas y diplomáticas entre ambos gobiernos.

Sin embargo, la actividad comercial ha ido en aumento a favor de Chile. De hecho, en 2013 ha sido el primer proveedor de diesel y gasolina (un 30 por ciento del total importado por Bolivia).Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) las compras bolivianas a Chile entre 2008 y 2012 se han triplicado en relación a las exportaciones de Bolivia a ese país.

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