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La NSA vigila a España por el tráfico de drogas y la estabilidad económica

Washington dedica en Europa mayores esfuerzos a Alemania y Francia que a este país

Rusia, China, Pakistán, Afganistán, Irán y Corea del Norte son los principales objetivos de la NSA

Protesta contra el espionaje ante Exteriores durante la reunión con el embajador de EEUU. Ampliar foto
Protesta contra el espionaje ante Exteriores durante la reunión con el embajador de EEUU.

A juzgar por el número de llamadas interceptadas —casi 61 millones en un mes— con relación a su población, España es un país importante para el espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas inglesas) estadounidense por delante incluso de Italia y de Francia, ambos más poblados y con mayor peso económico.

Por cada español la NSA interceptó, entre diciembre de 2012 y enero de 2013, 1,3 llamadas mientras que esa proporción cae a 1,10 por ciudadano francés y a 0,76 por italiano.

Pero más allá de las cifras y de la existencia en Madrid de una delegación conjunta de la NSA y de la CIA, España no era una prioridad para los servicios secretos norteamericanos. Así lo demuestra un documento marco, fechado en abril, de la inteligencia de EE UU desvelado por el exanalista Edward Snowden.

España figura en una categoría intermedia, por detrás de los dos principales objetivos europeos —Alemania y Francia—, pero por delante de otros muchos países del Viejo Continente como Croacia, República Checa o Dinamarca. El tráfico de drogas y la estabilidad económica eran algunos de los temas que más interesaban en España a los espías estadounidenses.

Estos ponen ante todo el foco en seis países que encabezan China e Irán seguidos por Afganistán, Pakistán, Corea del Norte y Rusia. En una escala de uno (máximo interés) a cinco (escaso interés) este grupo tiene la nota más alta.

En la otra punta de la clasificación hay países espiados, como Laos, Nepal o Camboya y otros muchos europeos que la inteligencia estadounidense considera casi irrelevantes.

A ojos de la NSA hay 21 áreas temáticas que se pueden espiar aunque en ningún país del mundo intenta abarcarlos todas. Los objetivos de la política exterior, el comercio de armas o los programas nucleares son sectores convencionales del espionaje a los que se han añadido otros más recientes como la capacidad de desarrollar ciberataques, la seguridad de los productos alimenticios, las amenazas al sistema financiero y... los derechos humanos.

Washington no solo trata de averiguar los secretos de muchas potencias sino también los de organizaciones terroristas, como Al Qaeda y sus filiales, y de instituciones internacionales como la Unión Europea (UE), Naciones Unidas y otras menos conocidas como la Agencia Internacional de Energía Nuclear.

De la UE lo que más le interesa es su aportación a la estabilidad económica; los objetivos de su incipiente política exterior y su política comercial. A estos tres capítulos les atribuye tres puntos en una escala del 1 al 5.

En Naciones Unidas son hasta cuatro las áreas que siguen de cerca los espías estadounidenses: los objetivos de política exterior; crímenes de guerra; medio ambiente y materias primas. Todos también suscitan un interés intermedio (nivel 3), excepto el primero que se sitúa en un 2.