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Los inspectores de la ONU analizan tres nuevos ataques con armas químicas

Los expertos acabarán esta segunda misión el lunes y esperan tener resultados detallados a mediados de octubre

Inspectores de la ONU recogen pruebas en Damasco (Siria). Ampliar foto
Inspectores de la ONU recogen pruebas en Damasco (Siria). EFE

Los inspectores de Naciones Unidas que regresaron a Siria el miércoles investigan tres nuevos incidentes en los que supuestamente se han empleado armas químicas después del ataque del 21 de agosto en Ghuta, en las afueras de Damasco, en el que fallecieron cientos de personas, según anunciaron ayer. Aquel ataque llevó a la Casa Blanca a plantearse una operación militar con misiles contra el régimen de Bachar el Asad, que de momento se ha evitado con un acuerdo diplomático, pactado en el Consejo de Seguridad de la ONU, según el cual el Gobierno de Siria se compromete a destruir sus arsenales químicos.

En total, los inspectores de la ONU, que ya analizaron varios de los lugares donde se empleó el agente nervioso sarín el 21 de agosto, investigan otros siete supuestos ataques, según revelaron ayer en un comunicado. De ellos, tres ocurrieron los días 22, 24 y 25 de agosto, en las localidades de Bahariyé, Yobar y Ashrafiat Sahnaya. En un principio, en agosto, los inspectores enviados a Siria por la Secretaría General de la ONU iban a comenzar investigando el uso de gases tóxicos en la localidad de Jan el Asal, en Alepo, el 19 de marzo, en un incidente en el que según los opositores murieron 26 personas. Sin embargo, acabaron centrándose en el ataque del 21 de agosto, en el que según una estimación de Estados Unidos murieron 1.429 personas.

Las afueras de la capital siria son escenario frecuente de enfrentamientos entre el Gobierno y las milicias opositoras. Ayer, en la localidad de Rankus, unos 40 kilómetros al norte de Damasco, un atentado con un coche bomba se saldó con al menos 30 fallecidos, según varios grupos de observadores. Otro ataque similar, el martes, en Tadamon, al sur de la capital, provocó siete fallecidos y varias decenas de heridos, según fuentes gubernamentales. Hace un año, los ataques con explosivos eran frecuentes en la propia capital, que el régimen ha asegurado en los pasados meses.

Los inspectores de la ONU acabarán esta segunda misión el lunes y esperan tener resultados detallados a mediados de octubre. En su primer informe, del 16 de septiembre, concluyeron de forma "inequívoca" que se empleó gas sarín en el ataque en Ghuta, aunque se abstuvieron de señalar responsables. Tanto EE UU como Francia y Reino Unido han dicho que tienen pruebas concluyentes de que el gobierno de Bachar el Asad es responsable del uso de agentes químicos, aunque este lo niega tajantemente y acusa a los rebeldes de emplear esas armas para provocar una intervención internacional contra Siria.

El martes, además, tienen previsto entrar en Siria los inspectores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, para comenzar a registrar los arsenales del Gobierno de El Asad, que asegura que dispone de ellos como medida de defensa frente a Israel. Según la inteligencia israelí, el Gobierno sirio dispone de mil toneladas de materiales tóxicos como gas sarín y mostaza y agente nervioso VX, diseminadas en decenas de depósitos en todo el país. El 20 de septiembre, el Gobierno sirio envió a esa organización una estimación de su armamento químico, que EE UU y Rusia han considerado satisfactoria. No hay todavía un protocolo establecido para destruir esas armas.