Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

López Obrador exige a Peña Nieto un referéndum sobre la reforma energética

El opositor se suma al llamado de Cuauhtémoc Cárdenas para organizar una consulta en México sobre los cambios a la Constitución

El líder de izquierda Andrés Manuel López Obrador (a la derecha).
El líder de izquierda Andrés Manuel López Obrador (a la derecha). EFE

La izquierda mexicana comienza a sumar fuerzas para impedir la aprobación de la reforma energética propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto. El opositor y líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, ha pedido este domingo a Peña Nieto que convoque a un plebiscito antes de que el Congreso apruebe los cambios a los artículos 27 y 28 de la Constitución. Hace un mes, el fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas, también proponía la consulta ciudadana como una herramienta para impedir la implementación de la reforma energética, aunque la planteaba para julio de 2015.

López Obrador movilizó a sus simpatizantes por segunda ocasión desde que el presidente entregó la iniciativa de reforma energética en el Congreso. Esta vez, el opositor marchó sobre el Paseo de la Reforma de la capital mexicana y después celebró un mitin en el que anunció su propuesta a Peña Nieto. “Le propongo (a Peña Nieto) que haga un exhorto al Legislativo y a su partido para que se consulte al pueblo de México antes de que se dictamine la reforma energética”, expresó frente a sus seguidores. La petición será entregada este lunes al Ejecutivo a través de una comisión compuesta por tres militantes de Morena. Aunque el opositor propuso que la consulta ciudadana sea vinculante, en México esta herramienta aún no cuenta con leyes secundarias que permitan su aplicación, a pesar de que en 2012 fue reconocido por el Congreso como un derecho constitucional.

Además, el dos veces candidato presidencial ha pedido a Peña Nieto que modifique su propuesta de Ley de Ingresos para impedir que se aumenten los impuestos a las clases bajas y medias, a través de la reforma fiscal. López Obrador aseguró que si se reducen a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos, puede existir un ahorro del 8% en el gasto público. “Si se aplica un plan de austeridad, no hay necesidad de aumentar los impuestos. Existen ingresos suficientes para cubrir el gasto público”, argumentó.

El planteamiento de estas propuestas refuerza la unión de López Obrador con Cárdenas para impedir una reforma energética que permita la inversión privada en el sector. El jueves, ambos líderes anunciaron que lucharían juntos para “evitar el despojo de la nación”, aunque tomaron caminos distintos cuando Cárdenas rechazó asistir a la marcha organizada por López Obrador y aceptó participar en una serie de debates en el Congreso.

A la marcha del líder de Morena se sumaron algunos maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE, una escisión del sindicato de maestros) que mantienen una acampada en el Monumento a la Revolución. Incluso, algunos líderes de los docentes acompañaron a López Obrador en el templete en el que pronunció su discurso. Entre los gritos de sus simpatizantes se escuchó principalmente el de “paro nacional”, pero el excandidato presidencial señaló que antes de convocar a un paro era necesario conocer los resultados del plebiscito.

Por segunda vez López Obrador no pudo celebrar su mitin en el Zócalo, la principal plaza de la capital mexicana, porque ahora está ocupada por un centro de acopio de víveres para los afectados en todo el país de las tormentas Manuel e Ingrid. Hace dos semanas, el opositor tuvo que reunir a sus seguidores en la Alameda Central porque los maestros de la CNTE mantenían una acampada en el Zócalo para protestar contra la reforma educativa. El excandidato presidencial ha convocado a una tercera movilización para el domingo 6 de octubre que, aseguró, recorrerá el Paseo de la Reforma y llegará a la principal plaza del país.