Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

30 miembros de la guerrilla del ELN se desmovilizan en Colombia

Santos elogia la decisión de los rebeldes, cuyo grupo exige al Gobierno un proceso de paz como el de las FARC

Santos habla con los guerrilleros del ELN desmovilizados.
Santos habla con los guerrilleros del ELN desmovilizados. REUTERS

“Ustedes tomaron la decisión correcta”, le dijo Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, a 30 guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que el martes se entregaron con armas y uniformes nuevos a las autoridades colombianas en Cali, en el suroccidente del país.

Esta desmovilización de la otra guerrilla que tiene Colombia, aparte de las FARC, se habría producido por presión militar y también como resultado de una operación de inteligencia que duró más de tres meses, donde varios militares encubiertos que visitaron el campamento guerrillero por lo menos en cinco oportunidades los habrían convencido de que dejaran las armas.

Santos llegó hasta un batallón del ejército a donde fueron transportados los subversivos desde un lugar remoto en el suroccidente del departamento del Cauca donde delinquían, una zona dominada principalmente por las FARC. “Quería recibirlos personalmente”, dijo el presidente, en lo que calificó como la desmovilización más numerosa que se ha producido en los 49 años de existencia de esa guerrilla, que hoy puede tener cerca de 1.500 hombres.

Se trata de casi toda una cuadrilla de guerrilleros, la compañía ‘Lucho Quintero Giraldo’ del Frente de Guerra Noroccidental, encabezada por su líder, conocido como ‘Oscar’ o ‘El Tigre’, un hombre de 42 años que llevaba más de 25 años alzado en armas. “Son 50 años y (uno) se va cansando de la guerra, como el pueblo también se va cansando, los soldados, todos”, dijo el subversivo durante la desmovilización donde se vio a los ahora exguerrilleros con las caras tapadas por pañoletas. Según el Ejército, esa compañía estaría integrada por 42 guerrilleros, de los cuáles 12 no quisieron dejar las armas.

Aunque la masiva entrega fue sorprendente, lo fue aun más el hecho de que los guerrilleros se presentaran vestidos con uniformes nuevos y limpios y con prendas que hacen parte del ejército colombiano. La duda no es gratuita ya que los colombianos aun tienen presente la falsa desmovilización de la compañía Cacica La Gaitana de las FARC, en marzo del 2006, lo que generó todo un escándalo nacional que tuvo que enfrentar el propio Santos cuando era ministro de Defensa de Álvaro Uribe y por el que está hoy prófugo de la justicia el excomisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo.

El actual ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ha salido a defender la desmovilización y ha contado a medios nacionales que él también se sorprendió, pero que alias El Tigre le respondió que “existe un mercado negro, en el que ellos obtienen esas cosas”. Pinzón aseguró que todo el proceso fue supervisado por la Fiscalía, entidad que verificó los antecedentes de los guerrilleros que ahora recibirán los beneficios que ofrece el gobierno.

Esta entrega se da en medio de la insistencia de esa guerrilla al gobierno colombiano para que inicie un proceso de paz como el que se está negoicando con las FARC en La Habana desde noviembre pasado, algo que Santos ha condicionado a la liberación del canadiense Jernoc Wobert (47 años), secuestrado hace cinco meses en el norte del país y a los demás secuestrados que tienen en su poder.

Hace dos semanas, esa guerrilla liberó al cabo Carlos Fabián Huertas como una muestra de paz, pero rechazó que el gobierno los presionara de esa manera. Su máximo líder, Nicolás Rodríguez Bautista, divulgó una carta que le escribió al mandatario donde le aclara que quieren un diálogo pero sin condiciones y que si de eso se trata, ellos tienen las suyas, como que aparezcan los desaparecidos de los agentes del Estado. Algunos analistas coinciden en que lo ideal sería que se instalara una mesa de negociación paralela a la de La Habana.

Más información