China, detrás de la salida de Snowden de Hong Kong

La principal preocupación para el gigante asiático es la estabilidad de las relaciones con EE UU

El Gobierno chino tomó la decisión final de permitir que el domingo 23 de junio Edward Snowden, el exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA en sus siglas en inglés) que ha filtrado los programas de espionaje masivo en Internet de los Gobiernos de EE UU y Reino Unido, abandonara Hong Kong y volara a Moscú, donde ha solicitado asilo político a Ecuador. Pekín espera que la medida sirva para resolver una delicada situación diplomática. Las autoridades hongkonesas han insistido que el proceso judicial iniciado en su jurisdicción permanace independiente de China, pero estas fuentes -que como muchas otras en este artículo hablaron bajo la condición del anonimato- afirman que los asuntos que conciernen a la política exterior forman parte de los dominios del Gonierno chino y que Pekín ha ejercido su autoridad.

Desde el punto de vista de China, la salida de Snowden resuelve dos preocupaciones: la primera, evitar que las relaciones con Estados Unidos se vean atrapadas en una larga batalla legal en Hong kong sobre Snowden, y la segunda, lidiar con la sociedad china que tiene en Snowden a un héroe. "Tras las bambalinas es seguro que ha existido algún tipo de coordinación entre hong Kong y Pekín", afirma Jin Canrong, profesor de relaciones internacionales de la Univerdidad Renmin en Pekín.

El Gobierno chino hará todo lo posible para mantener al activista fuera del alcance de Washington

La principal preocupación para el gigante asiático es la estabilidad de las relaciones con EE UU, la cual ha mejorado gracias a la cumbre bilateral entre las dos potencias celebrada este mes en Sunnylands, California, según el profesor Jin y una fuente cercana a la gestión de la crisis por parte del Gobierno Hongkonés.

En un primer momento las revelaciones propiciadas por Snowden fueron del agrado de Pekín, porque dieron a conocer el alcance de la vigilancia que Estados Unidos lleva a cabo en Internet y de las conversaciones telefónicas. El Partido Comunista pudo así denunciar lo que cataloga como hipocresía estadounisense en relación a las prácticas de espionaje, justo antes de la cumbre de Sunnylands donde el equipo de Obama planeaba recriminar a Pekín su espionaje industrial a grandes empresas y agencias gubernamentales estadounidenses. Sin embargo, a largo plazo la relación global con Washington, que abarca asuntos económicos, militares y de seguridad es más importante que la opinión pública china, que se ha manifestado a favor de proteger a Snowden de la extradición a Estados Unidos. Los miembros del Gobierno chino "se sentirán aliviados ahora que se ha ido", confiesa una de las personas próximas a las consultas entre Pekín y la antigua colonia británica.

Snowden reveló su identidad como la fuente de las filtraciones de programas de seguridad nacional clasificados al dirario británico The Guardian y al estadounidense The Washington Post el pasado 9 de junio en Hong kong, el día después de la cumbre californiana entre Xi Jinping y Barack Obama. La corriente de información sobre el alcance del espionaje de Washington a nivel mundial cambió el foco de la atención mundial desde el espionaje chino hacia las prácticas llevadas a cabo desde la NSA.

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La salida de Snowden resuelve las preocupaciones de Pekín acerca de sus relaciones con Washington

No obstante, Pekín parece haber decidido que semanas de atención sobre Snowden en Honkong han sido suficientes y que podría convertirse en un lastre, explica una persona cercana a la gestión del caso. "Pekín ha sacado todo lo posible de la situación de Snowden", explica.

Un diplomático familiarizado con el modus operandi de Pekín afirmó justo después de que la salida de Snowden se hiciera pública que él creía que el Gobierno chino hará todo lo posible para mantener al activista fuera del alcance de Washington. La ciudadanía china estaría indignada si Snowden fuera extraditado, juzgado y encarcelado, explica el diplomático. Al mismo tiempo, la administración Obama sometería a una presión implacable a Pekín para conseguir la extradición. "Yo veo el sol de Sunnylands (tierras soleadas) desapareciendo en la nieve de Snowden (snow es nieve en inglés)".

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