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Chen Guangchen culpa al Gobierno chino del fin de su beca universitaria en EE UU

La Universidad de Nueva York, en la que el activista chino es profesor visitante desde junio de 2012, niega coacciones de Pekín

El activista chino, Cheng Guangcheng.
El activista chino, Cheng Guangcheng. REUTERS

Chen Guangcheng, el activista chino ciego que puso en jaque la relación diplomática entre EE UU y China cuando, en abril de 2012, escapó del arresto domiciliario al que estaba sometido por las autoridades de China para buscar refugio en la Embajada estadounidense de Pekín, ha denunciado este lunes que, tras la decisión de la Universidad de Nueva York (NYU) de poner fin a su relación académica a finales del próximo mes de junio, se ocultan presiones del Gobierno chino. La NYU ha negado las afirmaciones de Chen, asegurando que la invitación que cursó el centro para que el disidente se incorporara como profesor asociado en junio del año pasado tenía una duración de un año.

La presión de los comunistas chinos en los círculos académicos de EE UU es intensa"

Chen Guangcheng

En la medianoche de este lunes, Chen emitió un comunicado para aclarar los rumores de su salida obligada de la universidad neoyorquina, que adelantó The New York Post la semana pasada. “Es cierto que la Universidad de Nueva York me ha pedido que me vaya antes de final de junio”, comienza su nota. “La presión de los comunistas chinos en los círculos académicos de EE UU es mucho más intensa de lo que la gente se imagina y muchos investigadores no tienen otra opción que abandonar su carrera. La independencia y la libertad académica en EE UU están siendo seriamente amenazadas por un régimen totalitario”, advierte Chen, que no concreta el tipo de coacciones que denuncia en su comunicado.

“Chen tiene pruebas y las mostrará a su debido tiempo”, ha señalado en conversación telefónica Bob Fu, presidente de China Aid, una organización internacional cristiana con base en EE UU que defiende la libertad religiosa en China y que jugó un papel relevante en la llegada de Chen a este país. “No las ha presentado ahora por miedo a las represalias”, asegura Fu. El activista y abogado chino asegura que empezó a notar esas amenazas que denuncia en agosto y septiembre del año pasado. “Los comunistas chinos empezaron a presionar de manera incesante a la Universidad de Nueva York”, señala Chen en su declaración.

La universidad recuerda que la beca tenía una duración de un año y que le ha costeado, a él y a su familia, todos los gastos

Unas presiones que el centro ha negado a través de su portavoz John Beckman, quien asegura que la decisión de la NYU no estaba supeditada a coacciones de ningún tipo. “Estamos muy disgustados con el comunicado del señor Chen, que enumera una serie de especulaciones sobre el rol del Gobierno chino en nuestro parecer que son falsas y contradictorias”.

La universidad recuerda que la beca que ofreció a Chen tenía una duración de un año y que, durante este tiempo, el centro le ha costeado, a él y a su familia, todos los gastos de estancia, manutención, y clases de inglés, que le ha puesto en contacto con un editor y que le ha facilitado la asistencia a charlas y ponencias como profesor asociado. La invitación de la NYU para que el activista continuara su formación académica allí facilitó las negociaciones entre EE UU y China para resolver el futuro de Chen, cuando aquél se encontraba refugiado primero en la Embajada estadounidense y luego en un hospital, donde recibió asistencia médica para recuperarse de las heridas que se produjo en su huída. Finalmente, el Gobierno chino accedió a que Chen viajara a EE UU para completar su formación en el extranjero “como cualquier otro ciudadano”.

Fu respalda las acusaciones del activista y ha explicado a este diario cómo las universidades de EE UU son cada vez más reticentes a contratar a disidentes de China para garantizar la expansión y el mantenimiento de sus programas universitarios en el país asiático. “El caso de Chen es el más visible, pero hay muchos otros estudiantes críticos con el Gobierno de China que están teniendo problemas para acceder a los centros”, denuncia. Fu ha confirmado que el activista está en negociaciones con dos universidades de EE UU para continuar su actividad académica. “Quiere asegurarse de que se le garantiza su libertad de expresión”, indica.

Fu explica cómo las universidades de EE UU son cada vez más reticentes a contratar a disidentes de China para salvar sus intereses en ese país

La NYU tiene previsto abrir un campus en Shangai. The New York Post apuntó que este nuevo proyecto estaba íntimamente relacionado con la decisión de la universidad de no renovar la beca a Chen, un aspecto que Jerome A. Cohen, abogado, profesor de Derecho chino en la NYU y uno de los principales artífices de la llegada de Chen a EE UU, también ha negado. “Aunque yo no he participado directamente en las negociaciones para instalar un centro en China, no he escuchado a nadie, incluidos diplomáticos chinos que aluda a presiones del Gobierno de ese país para terminar con la relación docente de Chen”, indicó Cohen a The Wall Street Journal.

La denuncia de Chen ha puesto de manifiesto los riesgos y los intereses que subyacen en las universidades de EE UU que, como Yale, Duke, Johns Hopkins o NYU, cada vez más, están tratando de expandir su presencia académica en China y quieren, además, atraer a los alumnos del Estado asiático, que ya constituyen el mayor número de estudiantes extranjeros en este país -194.000, un 23% más que en 2012-. “Esto es una muestra de los riesgos a los que se enfrenta la libertad de cátedra de EE UU debido a la presión de un gobierno totalitario”, señala Fu.

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