Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El FBI confirma que Snowden es objeto de una investigación criminal

El director de la agencia, Robert Mueller, no precisa qué cargos se presentarán contra el joven que reveló programas de vigilancia

El director del FBI, Robert Mueller, este jueves.
El director del FBI, Robert Mueller, este jueves. EFE

El director del FBI, Robert Mueller, ha confirmado este jueves que Estados Unidos ha abierto una investigación criminal con objeto de que Edward Snowden, el joven que reveló los programas de vigilancia masiva de llamadas telefónicas y correos electrónicos, responda ante la justicia por esas filtraciones, que, según el funcionario, han dañado a la seguridad del país.

En una comparecencia ante un comité de la Cámara de Representantes, Mueller no precisó, sin embargo, qué cargos concretos se presentarán contra Snowden ni si estos serán suficientes como para solicitar su extradición a Hong Kong, donde parece encontrarse actualmente, o al país al que pueda trasladarse después.

“Estamos dando los pasos necesarios para tener a la persona responsable de estas revelaciones”, dijo el director del FBI, quien no quiso ser más preciso sobre la categoría de los posibles delitos cometidos por Snowden ni el camino por el que EE UU piensa hacerle pagar por ellos.

No es un caso sencillo desde el punto de vista jurídico para el Gobierno de EE UU. Aunque Snowden viajó hasta territorio bajo soberanía china para proceder a las filtraciones, no desveló los secretos a un país extranjero sino a dos medios de comunicación, uno de ellos norteamericano, The Washington Post.

Snowden, un técnico de espionaje subcontratado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y, anteriormente, por la CIA, dijo en una entrevista con el otro de los medios elegidos para la filtración, el diario británico The Guardian, que había seleccionado el material secreto que había pasado por sus manos y que había decidido hacer público únicamente aquello que no ponía en riesgo la vida de personas.

En el caso de un acusado de filtraciones que está siendo juzgado en este momento, el del soldado Bradley Manning, que facilitó información a Wikileaks, los fiscales militares le acusan de colaboración con el enemigo por haber revelado información que, además, ponía en peligro a ciudadanos norteamericanos. En la residencia de Pakistán en la que un comando mató a Osama bin Laden en 2011 se encontraron papeles que Manning había filtrado.

No es probable que existan pruebas así contra Snowden, que lo único que ha hecho es dar a conocer dos programas de vigilancia telefónica y en Internet que, aparentemente, no mencionan la actividad específica de agentes determinados en países concretos, como sí hacían los papeles de Wikileaks.

En todo caso, las autoridades norteamericanas sostienen que Snowden ha hecho un daño considerable puesto que ha desvelado programas que, según la versión oficial, habían ayudado a prevenir decenas de atentados terroristas, por lo que, indirectamente, podría ser sospechoso de facilitar la actuación del enemigo. No es tan sencillo, sin embargo, construir un caso en esa dirección en la justicia civil, donde debería de ser juzgado Snowden, como en la jurisdicción castrense, ante la que está respondiendo Manning.

Los abogados de Snowden podrían sostener, eventualmente, que, tal y como el joven ha confesado, su intención, no solo no era la de perjudicar a EE UU, sino la de robustecer su sistema democrático, facilitando a los ciudadanos información que nunca debería de haber sido secreta.

Más información