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ENTREVISTA | CANCILLER DE GUATEMALA

“Guatemala no podía seguir el ejemplo de México en la lucha contra las drogas”

Luis Fernando Carrera considera el juicio contra Ríos Montt un proceso sobre la reconciliación nacional y espera que contribuya a la convivencia

Luis Fernando Carrera, ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala.
Luis Fernando Carrera, ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala.

El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Luis Fernando Carrera, abordó durante su visita a Washington la semana pasada dos asuntos que ilustran el cambio en la forma de entender las políticas de Seguridad y Justicia que se está operando en América Latina. El canciller guatemalteco propuso ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la necesidad de que el continente plantee un cambio profundo en su estrategia de lucha contra las drogas, más centrado en la prevención que en la confrontación, y constató un viraje en la aproximación norteamericana hacia Centroamérica, más centrado ahora en favorecer el desarrollo económico en la región que en reforzar la lucha contra la criminalidad y la violencia. De estos asuntos y del impacto del juicio contra Ríos Montt en la imagen internacional de Guatemala habló Carrera durante una entrevista con EL PAÍS realizada en la Embajada guatemalteca de la capital estadounidense.

Pregunta. En la próxima Asamblea General de la OEA que se celebra en su país, Guatemala quiere proponer un cambio en la lucha contra el narcotráfico, en la línea con el viraje que anunció el año pasado su presidente, Otto Pérez, más centrado en la prevención y que aboga incluso por la legalización de determinados cultivos o la despenalización del consumo.

Respuesta. Nuestro presidente anunció un cambio en la política de drogas porque es evidente que lo que se estaba haciendo hasta ahora no estaba funcionando. Mucha violencia, mucha sangre y pocos resultados en el sentido efectivo. Vamos a aprovechar la Asamblea General de la OEA en Antigua para plantear la necesidad de una estrategia continental hemisférica que sea más efectiva en resultados y que lleve aparejada menos violencia.

A nivel internacional el juicio a Rios Montt es sobre la impunidad, pero a nivel nacional es mucho más que eso, también es un juicio sobre la reconciliación nacional"

P. Esa nueva estrategia ha sido abrazada en los últimos meses por otros países como Colombia o México, pero cuenta con detractores, como EE UU, que siguen decididos a desarrollar una política represiva. ¿Ve factible esa unidad en las políticas que reclama?

R. El Departamento de Estado nos ha explicado su posición al respecto, pero no creo que, hoy en día, nadie defienda la política de represión en la lucha contra las drogas como la idea central de una estrategia. Lo que tenemos que determinar es el énfasis que ponemos en la cantidad de confrontación, de represión, y la importancia que damos a otros factores que no son estrictamente de seguridad y justicia, como la salud pública y el desarrollo ecológico. El debate ahora está en la prioridad, en el énfasis, que aplicamos a cada uno de esos temas.

P. Guatemala es uno de los países con las peores tasas de homicidio por narcotráfico del mundo. ¿La nueva estrategia del presidente Pérez ha dado resultados en este año y medio?

R. Visto el escaso resultado y el enorme costo humano que tuvo que pagar México por la política por la que optó durante un tiempo, cuando decidió sacar a los aparatos de Seguridad a la calle para combatir el narcotráfico, constatamos que Guatemala no podía hacerlo igual. Nosotros no hemos abogado por una solución de carácter violento y militar, nuestra elección no es sólo la mano dura, sino impulsar otras opciones, como una mejor respuesta del sistema de Justicia, no sólo del aparato de seguridad.

No creo que, hoy en día, nadie defienda la política de represión en la lucha contra las drogas como la idea central de una estrategia"

P. Se ha reunido con el Departamento de Estado y lo va a hacer con la Casa Blanca, ¿qué espera de esa reunión?

R. Vamos a tratar la visita del presidente de EE UU a México y Costa Rica del próximo mes de mayo. Sabemos que el principal tema que quieren plantearnos es su interés por el desarrollo económico en Centroamérica.

P. Eso supone un cambio en la política estadounidense hacia la zona, hasta ahora más centrado en la Seguridad. ¿Qué les parece ese aparente viraje?

R. En los últimos años ha dominado la agenda de Seguridad y Justicia, sobre todo de Seguridad, pero ahora hay un interés en ampliar la agenda y, francamente, estamos de acuerdo en ello y nos interesaría mucho.

Es necesario que México y América Latina forjemos un vínculo, que seamos una especie de reserva para EE UU"

P. Este viaje de Obama a Centroamérica también evidencia un cierto vuelco hacia América Latina del presidente en su segundo mandato. ¿Cómo podría beneficiar a Guatemala este nuevo acercamiento de EE UU hacia la región?

R. Las intenciones son buenas, pero eso debe traducirse en acciones concretas. EE UU quiere darle a Vietnam garantía para el acceso de sus productos textiles al mercado estadounidense, eso pondría en desventaja a países como Honduras y Guatemala. Creo que hace falta más coherencia y que EE UU genere oportunidades en la zona centroamericana, es necesario que México y América Latina forjemos un vínculo, que seamos una especie de reserva para EE UU, porque EE UU necesita muchos productos, pero si su única fábrica está del otro lado del Pacífico, acabará generándole problemas.

P. Justo hablaba de México. La primera visita de Enrique Peña Nieto como presidente electo fue a Guatemala, la primera de usted, tras ser nombrado canciller, fue a México. ¿Se han retomado la relación bilateral?

R. Estamos en un momento en que hay un entusiasmo por el mutuo conocimiento y la interacción. México ha comprendido que Guatemala es un vecino importante, aunque seamos un vecino pequeño. Y Guatemala entendió que México no es una amenaza sino una oportunidad. Este doble entendimiento está muy claro y las relaciones ahora son bastante cercanas.

Estamos en un momento en que hay un entusiasmo por el mutuo conocimiento y la interacción con México"

P. En estos meses Guatemala ha saltado al plano internacional debido al juicio contra Ríos Montt. ¿Cómo cree que afecta este proceso tan esperado, en el que se juzgan crímenes contra la humanidad, a la imagen de su país en el mundo?

R. Como canciller le diría que lo que más me tendría que preocupar es la imagen externa de Guatemala, pero, en este caso particular, lo que más me preocupa es la estabilidad de mi país. Porque a nivel internacional este es un juicio sobre la impunidad, pero a nivel nacional es mucho más que eso, también es un juicio sobre la reconciliación nacional y eso es importante no olvidarlo.

P. ¿Podría peligrar esa convivencia en función del resultado?

R. El fallo, inocente o culpable, deben decidirlo los tribunales. Lo verdaderamente importante es que el resultado dé estabilidad política al país. Yo creo en la memoria, creo que debemos conocer lo que sucedió para dignificar a las víctimas. Pero también creo en la justicia, y la justicia no sólo debe ser legal, hay otro niveles en la justicia y en la reparación. La mayor parte de las personas que sufrimos vejación durante la guerra no nos sentimos reconfortados porque un juez nos diga algo, nos sentimos reconfortados porque el país piensa diferente y eso es más contundente para uno. Por eso, además de memoria y justicia, lo más importante es que, tras el proceso, halla reconciliación y comprensión. Lo importante es que de este enjuiciamiento y de otros que pudieran presentarse, Guatemala salga con una visión de reconciliación nacional y no de división o confrontación.