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Los republicanos amenazan con impedir el debate sobre el control de armas

14 líderes conservadores han asegurado que bloquearán la propuesta de ley demócrata en el Senado si incluye la extensión del control de antecedentes

El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.
El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. AFP

El Partido Republicano está dispuesto, no sólo a votar en contra de una propuesta de ley menos tolerante con la posesión de armas, sino a impedir siquiera que se llegue a debatir en el pleno del Senado. Este lunes, 14 senadores conservadores, liderados por dos de las figuras en alza de la formación y favoritos del Tea Party, Rand Paul y Marco Rubio, advirtieron de que se opondrán a que se discuta la norma sobre el control de armas que este jueves presentará el Partido Demócrata porque consideran que su contenido es contrario al derecho a poseer armas que ampara la Constitución.

“La Segunda Enmienda garantiza el derecho a los ciudadanos a protegerse. Es un reflejo de la lección histórica de que el Gobierno no puede proteger siempre a los ciudadanos y de la advertencia, también histórica, de la tentación del Gobierno para oprimir a los ciudadanos", se indica en la carta que este mismo lunes suscribió también el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnel. El dirigente conservador explicó que hasta que no conozca con exactitud el contenido de la ley se sumará al bloqueo de sus compañeros de partido.

El envite de la docena de senadores republicanos pretende escenificar la unidad del Partido Republicano ante una propuesta que refleja la ambición del presidente de Estados Unidos por arrancar del Congreso una legislación más restrictiva sobre el control de armas

El envite de la docena de senadores republicanos pretende escenificar la unidad del Partido Republicano ante una propuesta que refleja la ambición del presidente de Estados Unidos por arrancar del Congreso una legislación más restrictiva sobre el control de armas, una iniciativa que se ha convertido en una de las grandes apuestas de su segundo mandato tras la matanza de la escuela de Sandy Hook. Este lunes, durante un discurso en la Universidad de Harford, Connecticut, a 40 minutos en coche de Newtown, Barack Obama arremetió contra la amenaza de bloqueo de los republicanos. “No sólo están diciendo que harán todo lo que sea para evitar que se vote la ley, están diciendo que vuestra opinión no importa, y eso no está bien”, dijo el mandatario. Este martes, el vicepresidente Joe Biden ha instado, de nuevo, al Congreso que, "al menos", permita que se voten las propuestas de la iniciativa legislativa demócrata.

El proyecto de ley que el líder de la mayoría progresista en la cámara Alta, Harry Reid, presentará en el Congreso esta misma jueves, según ha confirmado él mismo, contempla el incremento de las medidas de seguridad en los colegios, la consideración del tráfico de armas como delito federal y la extensión del control de antecedentes penales y mentales a todas las transacciones de armas. Esta medida es la que, a priori, cuenta con una mayor oposición por parte del Partido Republicano, que sostiene que puede ser la puerta para la expansión de los controles de armas a todos los ciudadanos y que no evitará la violencia armada.

Los demócratas están intentando llegar a un acuerdo de última hora para limar la dureza del alcance de la extensión del control de antecedentes y presentar una alternativa bipartita que evite el bloqueo de los legisladores conservadores

Conscientes de que esa propuesta es el principal escollo para lograr los 60 votos que se requieren para que la ley sea debatida -los progresistas cuentan con 53 escaños-, los demócratas están intentando llegar a un acuerdo de última hora para limar la dureza del alcance de la extensión del control de antecedentes y presentar una alternativa bipartita que evite el bloqueo de los legisladores conservadores. En este sentido, el senador demócrata Joe Manchin está buscando el respaldo de su colega republicano, Pat Toomey para proponer un control de los antecedentes que se extienda a todas las ventas de armas que se produzcan en locales públicos o con licencia comercial, dejando al margen las transacciones privadas.

El acuerdo, si se consigue, tendría un potencial efecto desmovilizador del boicó, ya que ambos políticos han sido calificados con la máxima nota por la Asociación Nacional del Rifle (NRA), una A, que indica que son muy afines a los principios que defiende la organización. El excongresista Asa Hutchinson, que la semana pasada presentó la propuesta de la NRA para armar a los colegios, también está abierto a la idea de extender el control de antecedentes a las transacciones comerciales, eximiendo a las privadas entre amigos y familiares. El hecho de que otros veteranos senadores republicanos, como John McCain y Lindsey Graham, hayan criticado el intento de bloqueo de sus compañeros de filas, también ofrece esperanzas a los demócratas.