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La embajadora de EE UU ante la ONU renuncia a sustituir a Hillary Clinton

Obama ha aceptado su retirada y "lamenta los ataques injustos y engañosos" contra Rice

La embajadora de EE UU ante la ONU, Susan Rice, durante una sesión el pasado mes de agosto.
La embajadora de EE UU ante la ONU, Susan Rice, durante una sesión el pasado mes de agosto. AFP

La embajadora de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas, Susan Rice, ha renunciado a la candidatura a la Secretaría de Estado. Las duras críticas realizadas por el Partido Republicano contra Rice después del ataque al consulado en Bengasi (Libia), que acabó con la vida del embajador, Chris Stevens, habrían forzado la retirada de una de las posibles candidatas a sustituir a Hillary Clinton al frente del Departamento de Estado.

“Si fuera nominada, estoy convencida de que el proceso de confirmación sería largo, destructivo y costoso "tanto para usted como para nuestras prioridades nacionales”, escribió Rice al presidente Barack Obama en una carta revelada este jueves por la cadena de televisión MSNBC. “Este precio simplemente no compensa a nuestro país, por lo que, respetuosamente, le solicito que no considere mi candidatura en este momento”.

Obama ha sido uno de los mayores defensores de la trayectoria de Rice en las últimas semanas y ha aceptado su retirada, como asegura en un comunicado emitido por la Casa Blanca. “Aunque lamento profundamente los ataques injustos y engañosos que han sido dirigidos contra Susan Rice en las últimas semanas, su decisión demuestra la fortaleza de su carácter y su admirable compromiso para sobreponerse a la anécdota política del momento y anteponer los intereses de nuestro país”, afirmó el presidente poco después de conocerse la noticia.

Rice se convirtió en el centro de todas las críticas del Partido Republicano por unas declaraciones en las que vinculó el ataque del pasado 11 de septiembre en Bengasi —que costó la vida al embajador y otros tres estadounidenses— con un vídeo contra el profeta Mahoma. Entonces, sostenían los republicanos, tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado y los servicios de inteligencia ya disponían de información suficiente que apuntaba a la posibilidad de un atentado planificado y no de un ataque espontáneo.

Su decisión demuestra la fortaleza de su carácter y su admirable compromiso para sobreponerse a la anécdota política del momento y poner por delante los intereses de nuestro país”

Barack Obama, presidente de EE UU

La oposición, liderada por el senador republicano John McCain, protestó por lo que había entendido como un error en la interpretación de los hechos por parte de Rice y, acusándola de manipular la información en plena campaña electoral, advirtió de que haría todo lo posible para bloquear su candidatura a secretaria de Estado, un cargo que debe ser confirmado por el Senado.

“Si McCain quiere meterse con alguien, que sea conmigo, no con Susan Rice”, contestó Obama en su primera rueda de prensa tras ser reelegido para un segundo mandato. La embajadora ante la ONU se defendió de las acusaciones argumentando que únicamente había confiado en información “proporcionada por la comunidad de inteligencia". "Dejé muy claro", añadió, "que los datos eran preliminares y que nuestras investigaciones nos darían las respuestas definitivas”.

Sin embargo, todos los esfuerzos por defender el legado de Rice han sido insuficientes. “Durante dos décadas, Susan ha demostrado ser una profesional extraordinariamente capaz, patriota y apasionada. Como mi embajadora ante Naciones Unidas, juega un papel imprescindible en la defensa de los intereses de América”, afirma ahora Obama. El presidente aseguró también que celebra la decisión de Rice de permanecer en el cargo en Naciones Unidas y de poder confiar en ella “como asesora y como amiga”.

Rice arremete en su carta contra el Partido Republicano por sus ataques: “El cargo de un secretario de Estado nunca debería ser politizado. Me entristece que hayamos llegado hasta este punto, incluso antes de que usted haya decidido a quién nominar. No nos podemos permitir una distracción tan irresponsable de los asuntos más graves a los que se enfrentan los estadounidenses”.

Entre los logros de Rice destacados por Obama se encuentra el apoyo internacional a las sanciones contra Irán y Corea del Norte, la independencia de Sudán del Sur, la seguridad “y legitimidad” del Estado de Israel, así como la defensa de los derechos humanos. El presidente también subrayó el trabajo de la embajadora “para proteger al pueblo libio”.

El exdirector de la CIA, el general David Petraeus, compareció ante el comité de inteligencia de la Cámara de Representantes para aclarar lo sucedido en el ataque al consulado en Bengasi, pero sus declaraciones arrojaron aún más incertidumbre en torno a Rice. Aquella comparecencia fue secreta, pero según trascendió de las declaraciones de algunos de los asistentes, Petraeus habría confirmado “que el ataque de Bengasi no provino de una manifestación espontánea sino que había una implicación terrorista”, según el republicano Peter King.

La diplomática fue nominada por el presidente Obama en diciembre de 2008 para representar a EE UU ante la ONU y anteriormente había trabajado para la Administración de Bill Clinton, desde 1993 hasta 1997, como subdirectora para Asuntos de África y como asesora especial del presidente demócrata en política internacional.