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Uganda pide que se evite todo contacto físico por el Ébola

La epidemia, que ha causado 14 muertos, llega a Kampala, donde al menos una persona ha fallecido por la fiebre hemorrágica provocada por el virus

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, en Kampala, el 11 de marzo de 2011.
El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, en Kampala, el 11 de marzo de 2011. AP

La epidemia de Ébola iniciada en el oeste de Uganda llegó ayer a Kampala, donde al menos una persona, un enfermero, murió por la fiebre hemorrágica del virus del Ébola. El contagio, sin embargo, no se produjo en la capital sino en el distrito de Kibale, a unos 170 kilómetros al oeste de Kampala, pero “uno o dos” afectados se desplazaron hasta la capital haciendo saltar todas las alarmas. El presidente Yoweri Museveni, en una declaración difundida por los medios de comunicación, hizo un llamamiento a todos los ugandeses para que permanezcan vigilantes frente a esta virulenta enfermedad y les conminó a evitar todo “contacto físico” para frenar la expansión de este terrible mal.

Las autoridades buscaban ayer a todos los que hubieran estado en contacto con las víctimas del Ébola, una enfermedad muy contagiosa y altamente mortal contra la que no hay vacuna. Los 20 profesionales sanitarios que se ocuparon de la persona afectada en la capital, que falleció en el hospital de Mulago, fueron puestos en cuarentena. “El Ministerio de Salud quiere localizar a todos los que han estado con las víctimas. Los siete médicos que se han ocupado de uno de los afectados llegados a Mulago —y que murió en el hospital— y 13 trabajadores sanitarios están en cuarentena”, precisó el presidente.

La epidemia comenzó en ese mismo distrito de Kibale del que procedía el enfermero trasladado a Mulago y muerto. El presidente Museveni reconoció que hasta ayer habían fallecido al menos 14 personas. Se teme que desde Kibale la epidemia se haya extendido hacia las aldeas que rodean Kampala.

La primera víctima de este nuevo brote de Ébola fue una mujer embarazada. Durante sus funerales se contagiaron varios miembros de su familia, que fueron muriendo a continuación. Este es el tercer brote de Ébola en Uganda en 12 años, una enfermedad hasta entonces desconocida en el país. El más mortífero fue el primero, en el año 2000, que causó la muerte de más de la mitad de los 425 infectados.

“Estad vigilantes, evitad estrechar la mano, no enterréis a nadie que haya sufrido síntomas similares a los del Ébola (fiebre alta, vómitos y a veces diarrea acompañada de hemorragias) sin llamar a los trabajadores sanitarios, que saben cómo hacerlo”, dijo el presidente. De igual manera, Musaveni también recomendó: “Evitad la promiscuidad porque la enfermedad también puede transmitirse por vía sexual”.

Expertos del Ministerio de Salud ugandés, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU se desplazaron a Kibale para tomar medidas que eviten la propagación de una de las enfermedades más virulentas, ya que es mortal entre el 25% y el 90% de los casos. La comunidad científica está empeñada en la búsqueda de un remedio que combata el virus pero hasta el momento no se ha hallado ninguna vacuna efectiva.

El presidente pidió a los ugandeses que “informen de inmediato” a las autoridades sanitarias cuando vean el más mínimo síntoma de un eventual contagio de Ébola. Tras volver a advertir a la población, Musaveni deseó “buena suerte” a sus conciudadanos.

El virus del Ébola se contagia generalmente por estar en contacto con los fluidos corporales de alguien infectado, aunque también se han registrado casos debido al contacto con monos portadores del virus. Ébola es el nombre de un río del norte de República Democrática del Congo donde se descubrió el virus en 1976. Desde entonces se han registrado 15 epidemias en África, que han afectado a más de 1.800 personas y causado más de 1.300 muertos, según la OMS.

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