Más de 112.000 sirios se han refugiado en Líbano, Turquía, Jordania e Irak

Siria niega los visados a numerosos trabajadores internacionales de países occidentales Naciones Unidas y ONG se enfrentan a una escasez de fondos para atender a los desplazados

El director general de operaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, John Ging.
El director general de operaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, John Ging.REUTERS

Unos 112.000 refugiados sirios se han registrado en las oficinas de Naciones Unidas en Líbano, Turquía, Jordania e Irak, según Panos Moumtzis, coordinador regional del ACNUR —Agencia de la ONU para los refugiados—. En los tres últimos meses, las agencias humanitarias de estos países han contabilizado una media de más de 500 refugiados sirios al día. El 75% son mujeres y niños, y la ONU estima que para finales del año podrían alcanzar la cifra de 185.000. El número real de refugiados es seguramente más alto, ya que muchos temen registrarse en la ONU, por miedo a comprometer sus posibilidades de regreso a Siria.

La mayoría de ellos “depende enteramente de la asistencia humanitaria para mantenerse con vida”, asegura Moumtzis. Naciones Unidas ha logrado aplicar parcialmente su plan de asistencia humanitaria en Siria, pero el deterioro diario de la situación hace que no se puedan satisfacer las necesidades de la población, ha alertado hoy la organización internacional.

"La gente que hace dos meses sobrellevaba una situación de emergencia ahora ya no puede más, y como la inseguridad no cesa sino que aumenta, las necesidades crecen exponencialmente", ha declarado el director general de operaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios John Ging, durante una rueda de prensa en Ginebra.

La ONU cifra en 193 millones de dólares —157,4 millones de euros— los fondos indispensables para atender a los refugiados, y en 189 millones de dólares —154,1 millones de euros— la ayuda necesaria para el millón y medio de sirios que precisan asistencia humanitaria en el interior del país. La agencia sólo dispone del 20% de esa cantidad.

La escasez de fondos no es el único problema al que se enfrentan las agencias humanitarias. Damasco ha decidido negar los visados a los empleados de la ONU y de las ONG que operan en el país, según ha confirmado Ging este lunes.

“Tenemos pendientes los visados de numerosos trabajadores internacionales procedentes de países occidentales --como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia y uno o dos países más-- a los que se está negando el visado a causa de sus nacionalidades”, ha explicado el funcionario de Naciones Unidas. 'Es algo a los que nos oponemos enérgicamente y estamos trabajando con el Gobierno sirio para arreglarlo', ha añadido.

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Ging también ha alertado sobre una posible crisis alimentaria en el país. Dos organismos de la ONU, el Programa Mundial de Alimentos y la FAO —Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas—, han calculado que la cosecha de trigo del país se iba a reducir en 700.000 toneladas este año. Siria consume entre cuatro y cinco millones de toneladas de trigo al año, y desde hace más de seis años tiene que importar el cereal para atender las necesidades de sus ciudadanos.

“Tenemos que estar preparados para hacer frente a ello”, ha declarado Ging. En junio, Naciones Unidas dio raciones alimenticias a 500.000 personas, y espera aumentarlas hasta las 850.000 este mes.

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