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Las protestas detienen la construcción de una fábrica de aleación de cobre en China

El Gobierno de la ciudad de Shifang, obligado a paralizar la construcción de una fábrica de cobre

Las protestas contra el proyecto dejan 13 personas heridas en enfrentamientos con la policía

Las autoridades amenazan con “castigar duramente” a quienes continúen las movilizaciones

Manifestación contra una fábrica de cobre en Shifang, el lunes. Las pancartas dicen: "¡Proteged el medio ambiente, devolvednos nuestra tierra!" y "Protesta y únete para defender nuestra tierra". Ampliar foto
Manifestación contra una fábrica de cobre en Shifang, el lunes. Las pancartas dicen: "¡Proteged el medio ambiente, devolvednos nuestra tierra!" y "Protesta y únete para defender nuestra tierra". REUTERS

Internet y una mayor conciencia ciudadana se han convertido en el motor de las cada vez más frecuentes protestas en China para luchar contra la degradación ambiental y las injusticias sociales. El último episodio que refleja esta situación se ha producido en la ciudad de Shifang (provincia suroccidental de Sichuan), donde el Gobierno se ha visto obligado a suspender la construcción de una fábrica de aleación de cobre, después de que miles de vecinos –incluidos colegiales- tomaran las calles para rechazar la planta, preocupados por su impacto contaminante. Lo que el domingo comenzó como una manifestación pacífica, el lunes degeneró en violentos enfrentamientos con la policía.

Las autoridades de Shifang han publicado este martes un anuncio en su página web en el que aseguran que la construcción ha sido detenida temporalmente mientras son enviados equipos a educar a los ciudadanos sobre el proyecto. El aviso afirma que seguir adelante sin haber logrado la comprensión y el apoyo públicos supone una amenaza para la estabilidad social. Pero al mismo tiempo han amenazado con “castigar duramente” a quienes continúen las movilizaciones. Pese a las advertencias de las autoridades y del anuncio de suspensión temporal del proyecto, las protestas han continuado hoy martes.

“Cualquiera que haya incitado, planeado u organizado concentraciones ilegales, marchas de protesta o manifestaciones y aquellos que han participado en destrozos o saqueos (…) serán duramente castigados”, ha afirmado la policía. “Cualquiera que utilice Internet, mensajes de telefonía móvil y otros medios para incitar, planear u organizar concentraciones ilegales, marchas de protesta o manifestaciones debe cesar inmediatamente sus actividades ilegales”. Las autoridades aseguran que los cabecillas serán castigados, especialmente aquellos que no se entreguen a la policía en un plazo de tres días.

Las movilizaciones se volvieron violentas el lunes, cuando miles de residentes arremetieron contra la sede del gobierno local, dañaron coches de la policía y se enfrentaron con los antidisturbios, según la prensa de Hong Kong. La ira creció entre los vecinos cuando comenzaron a circular en Internet fotos y vídeos de la policía utilizando gases lacrimógenos y golpeando a la gente con palos. Al menos 13 personas -según ha comunicado el Gobierno local en su cuenta en Weibo, el Twitter chino- resultaron heridas después de que los agentes se emplearan a fondo para dispersar a la muchedumbre. Las autoridades han negado que haya muerto una persona, en contra de lo que afirman algunos internautas.

Las fotos que han circulado ampliamente en foros y mircoblogs muestran las calles con nubes de gases lacrimógenos y personas heridas. En ellas, se ve también a gente caminando con pancartas en las que piden la paralización del proyecto y la protección del medioambiente. En otras, se ve a manifestantes arrojando botellas de agua de plástico a las fuerzas de seguridad. La fábrica procesaría un metal pesado y los vecinos temen que contamine la ciudad. Shifang está situada a unos 50 kilómetros de Chengdu, capital de Sichuan, y tiene 220.000 habitantes.

En un comunicado anterior, el Gobierno de Shifang ha culpado a “gente con motivos ocultos” de estar detrás de la participación de los estudiantes para llevar a cabo la protesta coincidiendo con el aniversario, el 1 de julio, del nacimiento del Partido Comunista Chino. Las autoridades han citado directamente al movimiento de inspiración budista Falun Gong –ilegal en China continental, que lo considera un “culto diabólico”- y a los “separatistas” del Dalai Lama, líder espiritual de los tibetanos, que vive en el exilio en India.

El grupo Hongda, propietario de la fábrica, que cotiza en la Bolsa de Shanghái, es uno de los mayores productores de zinc y plomo de China. Su objetivo inicial era que la instalación, destinada a refinar molibdeno de cobre, estuviera finalizada para 2015.

La contaminación se ha convertido en una de las principales causas de protestas en China. En agosto del año pasado, miles de personas forzaron el cierre de una planta química en la ciudad portuaria de Dalian (noreste de China). En aquel caso, sin embargo, las protestas fueron mayormente pacíficas.

Las disturbios sociales son uno de los principales quebraderos de cabeza del Gobierno chino, que tiene que hacer frente cada año a miles por un amplio abanico de motivos, que van desde la contaminación a las expropiaciones ilegales de suelo, la corrupción, los abusos laborales o las disputas étnicas.

Las autoridades suelen responder vetando la información, pero los ciudadanos acuden a Internet y a microblogs como Weibo para organizarse, y difunden las noticias con tal rapidez que los censores no pueden impedirlo. Shifang es este martes el tema más solicitado en Weibo con más de 10 millones de búsquedas.