Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marruecos castiga caricaturas e insultos al rey en las redes sociales

Un militar condenado a tres años de cárcel por un fotomontaje en Facebook

Un joven agente de las Fuerzas Auxiliares (cuerpo paramilitar marroquí) colocó en Facebook un fotomontaje en el que se veía a su superior jerárquico con el rostro pegado a los pechos de la cantante Shakira.

Un tribunal castrense de Rabat condenó a este militar —su nombre no ha sido desvelado— hace una semana a tres años de cárcel por “divulgación de secretos profesionales, atentar contra la reputación de sus jefes e incumplimiento del reglamento”.

Abdessamad Haydur, de 24 años, apareció en unos vídeos, colgados en Youtube, a principios de mes en plena revuelta de Taza, una ciudad cercana a Fez, en los que insultaba al rey Mohamed VI llamándole “dictador”, “asesino” y “perro”. Detenido el jueves de la semana pasada fue juzgado el lunes, sin abogado defensor, y condenado a tres años de cárcel.

Walid Bahoman, de 18 años, colgó en Facebook caricaturas y vídeos satíricos, divertidos pero no insultantes, del monarca. Detenido y torturado, según relató su madre a la web informativa Lakome, compareció ante el juez el 7 de febrero e ingresó en un centro penitenciario para menores. Está pendiente de juicio acusado de “atentar contra los valores sagrados de Marruecos”.

Estos tres recientes episodios, sobre todo la condena del agente y el encarcelamiento de Bahoman, muestran que, pese a los nuevos tiempos que vive Marruecos, con la llegada de los islamistas moderados al Gobierno, la libertad de expresión en las redes sociales sigue siendo un tema sensible.

Desde que, en 2008, el ingeniero Fuad Murtada suplantó en Facebook al príncipe Mulay Rachid, hermano del rey, ningún internauta había ingresado en prisión. Murtada fue indultado por el soberano.

Los posibles excesos son sancionados ahora, de nuevo, con una severidad desproporcionada, aunque en la nueva Constitución, aprobada en julio, el rey no sea ya “sagrado”. Su persona es ahora “inviolable” y “se le debe respeto”.

La prensa extranjera tampoco se libra de las sanciones y en este caso el veto lo formula el Ejecutivo islamista. A lo largo de las últimas semanas media decena de revistas francesas, algunas tan prestigiosas como Le Nouvel Observateur o Le Pélerin, han sido censuradas. En ambos se representaba a Dios o a Mahoma en pequeñas imágenes en sus páginas interiores.

Más información