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Londres niega haber militarizado las Malvinas

La presidenta argentina anunció el martes que denunciará al Reino Unido ante el Consejo de Seguridad

Las islas Malvinas con la bandera argentina pintada en el fondo. Ampliar foto
Las islas Malvinas con la bandera argentina pintada en el fondo. AFP

Si Argentina y Reino Unido estuviesen librando una partida de ajedrez por la soberanía de Malvinas, se podría decir que cada jugador se apresura para que su bandera roja del reloj ni se mueva. Pocas horas después de que la noche del martes la presidenta de Argentina, la peronista Cristina Fernández de Kirchner anunciara, respondiendo así formalmente a la reciente decisión británica de enviar a las Malvinas uno de los buques de guerra más modernos que tiene, el HMS Dauntless, que denunciará ante la ONU al Gobierno del conservador David Cameron por una “militarización del Atlántico Sur” que pone en riesgo la “seguridad internacional”, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico subió ayer por la mañana a su página web una respuesta de uno de sus portavoces: “No estamos militarizando el Atlántico Sur. Nuestra postura defensiva en las Falklands [como llaman a las Malvinas] permanece sin cambios, aunque nos mantenemos firmemente comprometidos con la defensa y la seguridad de las Falklands”.

Otros portavoces de Downing Street (residencia del primer ministro británico) y de la misión de Reino Unido en la ONU negaron la militarización, pese a que Fernández se quejó de que Londres anunciara que enviará en los próximos meses a las islas uno de sus más modernos destructores, en reemplazo de una fragata, y de que el príncipe Guillermo arribó la semana anterior a Malvinas con “uniforme militar” y sin “ropas civiles” para cumplir con un entrenamiento como piloto de rescate del Ejército del Aire de su país. Reino Unido mandó un destructor igual al estrecho de Ormuz para controlar eventuales bloqueos de Irán. Por eso Fernández denunciará a Londres por militarización ante la ONU, tanto en el Consejo de Seguridad, donde Londres cuenta con poder de veto, como en la Asamblea General, que desde 1966 reclama a ambas partes que se sienten a negociar por las islas.

Reino Unido nunca ha querido negociar. Argentina tampoco lo hizo en 1982, cuando invadió con sus fuerzas armadas las Malvinas durante dos meses. “El pueblo de las Falklands es británico por elección”, dijo ayer el portavoz de Exteriores británico. Las Malvinas fueron ocupadas por Reino Unido en 1833 y entonces los habitantes argentinos de las islas se marcharon al continente por su inferior capacidad militar para defenderlas. Los actuales 3.100 isleños son en su mayoría descendientes de nacidos en Gran Bretaña. “[Los malvinenses] son libres de determinar su propio futuro y no habrá negociaciones con Argentina sobre soberanía salvo que los isleños lo quieran”, añadió ayer el portavoz de Exteriores de Londres. “La denuncia ante la ONU es problema de Argentina”, se refirió el portavoz al anuncio que Fernández formuló en un acto en la Casa Rosada (sede presidencial) en el que sorprendió al convocar a toda la oposición, en una señal de que Malvinas constituye una política de Estado para su país. “Las Falklands ya están siendo discutidas anualmente en el Comité C24”, dijo el portavoz. Así se refería al Comité de Descolonización de la ONU, donde existen 16 territorios en disputa. Fernández siempre recuerda que diez de ellos son británicos: Malvinas (el más grande de esta decena), Gibraltar (reclamada por España), los caribeños Anguilla, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Caymán, Montserrat, Santa Helena, Turks y Caicos y la isla del Pacífico Pitcairn. Los otros contenciosos son por el Sáhara Occidental, que ocupa Marruecos, tres colonias de EE UU (sus islas Vírgenes, Samoa Americana y Guam), una de Francia (Nueva Caledonia) y una de Nueva Zelanda (Tokelau).

“Reino Unido no tiene duda sobre nuestra soberanía en las Falklands, y el principio de autodeterminación, tal como está establecido en la Carta de Naciones Unidas, subraya nuestra posición”, concluyó el portavoz de Exteriores británico.

“Quieren desestabilizarnos, y quieren ver si caemos en la tentación de llevar el conflicto por la vía armada”, dijo ayer el ministro de Defensa argentino, Arturo Puricelli. En declaraciones a Radio La Red, Puricelli advirtió: “Los toleramos en Malvinas, pero si llega a venir a territorio argentino [el ministro olvidó añadir la palabra continental] cualquier fuerza armada inglesa, no tengan dudas de que vamos a ejercer el derecho a la legítima defensa, y tenemos capacidades con qué hacerlo”. El ministro argentino se refirió al despligue militar británico en Malvinas: “Es una bravuconada que hacen los ingleses para mantener el presupuesto militar”. También negó que su país abogue por un bloqueo a las islas: “La decisión de los países de América del Sur de no recibir buques que vengan con banderas de Malvinas les está generando problemas, y les está encareciendo la usurpación que ellos mantienen. Los condicionamientos que tienen los habitantes de las Malvinas son por la política de Gran Bretaña, por mantener el dominio y la usurpación de un territorio que no les corresponde”.

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