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Papademos asumirá hoy el Gobierno de Grecia

“Todos debemos contribuir”, advierte el economista a sus compatriotas

Lucas Papademos en el Palacio Presidencial, en Atenas.
Lucas Papademos en el Palacio Presidencial, en Atenas. AFP

Una manifestación del partido comunista griego, a gritos contra los recortes y la plutocracia, ha dado este jueves su particular bienvenida a Lukas Papademos, el exvicepresidente del Banco Central Europeo que hoy tomará el timón de un país al borde la bancarrota. Tras cuatro días de vértigo, órdagos y faroles, los socialistas del Pasok, hasta ahora en el Gobierno, y el mayor partido de la oposición, Nueva Democracia, han acordado nombrar primer ministro a un banquero central. Es tiempo de mudanzas. En la vecina Italia el economista Mario Monti gana apoyos para tomar el puesto de Silvio Berlusconi. Y este miércoles se supo que Francia y Alemania planeaban rediseñar la zona euro. Grecia se ha confiado a Papademos al final de una semana bizarra, con una Europa enfrentada a su ser o no ser.

Papademos jurará hoy su cargo junto al resto de ministros, cuyos nombres esta noche aún no se conocían, y entonces se hará efectiva la dimisión del hasta ahora primer ministro, Yorgos Papandreu. Éste y el líder de Nueva Democracia, Antonis Samaras, prácticamente habían cerrado un acuerdo el martes para nombrar a Papademos, pero en el último instante se quebró. Papademos, para aceptar el cargo, reclamó a los partidos que se comprometieron por escrito con el rescate financiero. El nuevo Ejecutivo de coalición, que debe aplicar los acuerdos del salvamento financiero pactado con Europa y garantizar la permanencia en el euro, gobernará unos meses, posiblemente hasta el 19 de febrero.

“No soy un político”, ha proclamado el recién nombrado Papademos al salir del Palacio de la Presidencia, no se sabe muy bien si a modo de advertencia, tras batallas políticas tan partidistas como las de los últimos días. “El camino no será fácil. Todos debemos contribuir al difícil proceso de ajustar la economía”, ha dicho. Ha alertado de que Grecia se encuentra en una “encrucijada”. “Las decisiones que tomemos serán decisivas para el pueblo griego. El camino no será fácil, pero estoy convencido de que resolveremos los problemas con mayor rapidez y un menor coste si hay unidad, entendimiento y prudencia”, ha advertido. Papademos se ha mostrado “convencido” de que la participación de Grecia en la zona euro “es garantía de estabilidad”, “Todos debemos ser optimistas sobre el resultado final, siempre y cuando estemos unidos”, ha agregado.

En esta Europa dividida por la crisis, parece llegado el momento de los tecnócratas. Eso es lo que pensaba este jueves Yiannis Karavokiris, un empleado de banca de 35 años, cuando salía de la oficina. “Es una buena opción para este momento en Grecia, tiene conocimiento y es respetado en esos sitios en los que ahora debemos ser respetados”, decía. Sin embargo, Eva Kefala, de 20 años, que marchaba en la manifestación del partido comunista, se revolvía contra la elección, aunque tampoco tenía buenas palabras para el resto de partidos.

La discrepancia entre ambos es un resumen de lo que ocurrirá los próximos meses en una Grecia que arrastra dos años de crisis y ajustes sociales, asqueada de la clase política, con cinco huelgas generales a la espalda. Algunos analistas griegos se preguntaban si la piel de Papademos resistiría la contestación social que se avecina.

En el Parlamento, de momento, cuenta con apoyos suficientes para superar la moción de censura a la que tiene que someterse en los próximos días. Los dos partidos suman 238 de los 300 diputados. Además, la formación de ultraderecha Laos apoyará el Ejecutivo de coalición, aunque la coalición izquierdista Syriza y los comunistas lo rechazan.

Bruselas respiró aliviada por la formación del nuevo Gobierno, pero mandó su mensaje. “La UE no dejará de hacer todo lo posible para ayudar a Grecia”, señalaron los presidentes del Consejo de la UE y la Comisión Europea, Herman Van Rompuy y José Manuel Barroso, pero añadían la coletilla “Grecia debe hacer todo lo posible para ayudarse también a sí misma”. Ambos pidieron al nuevo Gobierno “un mensaje fuerte” para tranquilizar a los socios europeos. El riesgo de bancarrota de Grecia hace temblar a la Eurozona. La primera medida que Papademos tiene en mente es reducir el número de ministerios, que ahora son 13. El financiero ya ha tomado el mando.