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Ucrania abre otro proceso por fraude contra Timoshenko

La ex primera ministra es acusada de endosar deudas privadas al Estado

La ex primera ministra y líder opositora de Ucrania, Yulia Timoshenko recibe el consuelo de su familia en el juicio del pasado martes.
La ex primera ministra y líder opositora de Ucrania, Yulia Timoshenko recibe el consuelo de su familia en el juicio del pasado martes. EFE

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SSU) ha anunciado un nuevo proceso contra la exprimera ministra, Yulia Timoshenko, a la que acusa de intentar endosar al Estado las deudas privadas de más de 400 millones de dólares que la empresa Sistemas Energéticos Unificados de Ucrania (SEUE) contrajo con el ministerio de Defensa de Rusia en los años noventa.

Condenada el martes a siete años de cárcel por concertar unos contratos de gas con Rusia en 2009, Timoshenko podría ser además sentenciada a otros 12 años por cargos que datan de principios de la pasada década y que se archivaron por estar políticamente motivados cuando el equipo de Timoshenko y Víctor Yúshenko llegó al poder a fines de 2004 tras la "Revolución Naranja".

Timoshenko fue presidenta de SEUE de noviembre de 1995 a enero de 1997, antes de emprender una meteórica carrera política bajo la protección de Pavel Lazarenko, primer ministro de Ucrania entre junio 1996 y julio 1997. Lazarenko cumple una pena de arresto en su domicilio de San Francisco (EEUU), tras ser condenado en 2006 por un juez de California a nueve años de cárcel por lavado de dinero ilícito transferido a cuentas en el extranjero de 1994 a 1999. Timoshenko se ha distanciado reiteradamente de su antiguo protector, que debe quedar en libertad en enero y que también figura como implicado en el proceso anunciado el jueves en Kiev por el jefe de la dirección central de investigación del SSU, Iván Derevianko. "A Timoshenko se la acusa de que, siendo presidente y propietaria del consorcio SEUE, intentó malversar cuantiosos recursos del presupuesto estatal, en complicidad con el ex primer ministro Lazarenko, mediante la transferencia al consejo de ministros de Ucrania de las obligaciones del consorcio privado SEUE ante el ministerio de Defensa de la Federación Rusa por 405,5 millones de dólares", dijo Derevianko.

El SEUE estaba integrado por una veintena de empresas y era responsable del pago del gas exportado por Gazprom en el marco de los opacos esquemas (trueque incluido) vigentes en las relaciones comerciales ruso-ucranianas en los noventa. Tanto Ucrania como Rusia iniciaron investigaciones y procesos por aquellas transacciones. En septiembre de 2004, Moscú se dirigió a la Interpol para que detuvieran a Timoshenko, a la que acusaba de haber organizado sobornos a altos mandos del ministerio de Defensa. Aunque aparentemente aquellos cargos prescribieron en Rusia, el pasado junio, el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, pidió a las autoridades ucranianas que le ayudaran a recuperar las viejas deudas. La respuesta del primer ministro ucraniano Mikola Azárov fue negarse a asumir las deudas privadas del consorcio de Timoshenko.

Los cargos contra Timoshenko han sido anunciados con el telón de fondo del escándalo internacional causado por su condena a siete años. La Juana de Arco de la Revolución Naranja se está convirtiendo en una réplica ucraniana de la figura de Mijaíl Jodorkovski, el petrolero ruso que, tras desafiar al Kremlin, ha sido condenado en dos procesos considerados políticos. Víctor Yanukóvich se ha pronunciado a favor de eliminar del código penal el artículo por el que se sentenció la ex primera ministra y admitió que la legislación ucraniana "no responde a los niveles europeos". No obstante, ninguna instancia ucraniana parece ajena a la lucha por el poder, ni siquiera el Servicio de Seguridad, cuyo jefe, Valeri Joroshkovski, es un ambicioso personaje que fue jefe de Aduanas con Timoshenko y que hace compatible su cargo estatal con la propiedad de una influyente cadena de televisión.