La huida de refugiados de Libia agrava el drama migratorio en el mar

Un barco con 600 personas naufraga frente a Trípoli.- Una cadena humana salva a 500 inmigrantes que habían caido al agua tras encallar cerca de Lampedusa.- La Iglesia y ACNUR acusan a Gadafi de abrir la mano para crear presión migratoria sobre Europa

El régimen de Muamar el Gadafi utiliza a los miles de desesperados que buscan huir de la guerra civil en Libia como arma arrojadiza contra Europa. En la última semana, el aumento del flujo de inmigrantes que tratan de alcanzar las costas italianas se ha convertido en tragedia, con el naufragio ayer de un barco con 600 personas a bordo cerca de Trípoli. Esta madrugada, se han vivido momentos dramáticos al caer al agua los 500 inmigrantes que llegaban a Lampedusa en otra embarcación, entre ellos numerosos mujeres y niños, aunque finalmente han sido rescatados.

La barcaza ha llegado al puerto de la isla italiana hacia las cuatro de la madrugada, guiada por tres miembros de la Guardia de Finanzas que habían subido a bordo. Pero la rotura del timón ha provocado que encallase en las rocas a una decena de metros de la orilla, con riesgo de vuelco debido al oleaje. Los inmigrantes han caído al agua o se han lanzado por miedo, aunque no sabían nadar. Una cadena humana, formada por miembros de las fuerzas de seguridad, voluntarios de organizaciones humanitarias ciudadanos e incluso periodistas se ha organizado para salvarlos, según el diario Il Corriere Della Sera.

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Durante hora y media, buzos de la Guardia Costera han rescatado a los náufragos, a los que pasaban a las personas sobre la escollera. Según las autoridades, todos han sido rescatados, aunque se ha mantenido la búsqueda unas horas por si hubiese desaparecidos. "Ha sido una bella operación de equipo", ha comentado el comandante de la capitanía del puerto, Antonio Morana. "Gracias a la colaboración de todos, se ha evitado una tragedia". Entre los inmigrantes, subsaharianos que trabajaban en Libia y trataban de huir del país, había más de 20 mujeres embarazadas, que han sido trasladadas al hospital para recuperarse.

Los 500 indocumentados salvados esta madrugada se suman a los 842 inmigrantes llegados ayer y a los 655 de la noche del viernes, que vuelven a someter a la pequeña isla italiana a una presión difícilmente manejable. Otros 600, la mayoría somalíes y eritreos, no tuvieron tanta suerte, al hundirse su barco a 50 metros de la costa de Trípoli al amanecer del viernes, ante la horrorizada mirada de muchos familiares que habían ido a despedirlos al puerto.

Las informaciones sobre el naufragio son confusas e incompletas. Según el periodista somalí Aden Sabrie, colaborador de la BBC, citado por la prensa italiana, se han hallado los cadáveres de 16 somalíes, entre ellas mujeres y tres recién nacidos, información que le ha confirmado el embajador de este país en Libia. Otros 32 somalíes están desaparecidos, mientras que decenas de inmigrantes lograron llegar nadando a la costa. Pero se desconocen la suerte de los náufragos de otros países. El 5 de abril, otro barco procedente de Libia se hundió a 30 millas de Lampedusa. La Guardia Costera italiana logró salvar a 53 personas, pero 300 se ahogaron.

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Desde que se iniciaron las revueltas en los países árabes, 660.000 personas han huido de Libia por las fronteras de Egipto y Túnez, según los datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). A Italia han llegado por mar casi 10.000, si se suman los 2.000 de este fin de semana. Tras frenarse la salida de barcos desde Túnez, es ahora Libia la que ha abierto la mano.

"Está claro lo que está sucediendo. Los libios dicen 'vosotros nos mandáis bombas, nosotros os mandamos inmigrantes', y estas son las consecuencias", ha afirmado el obispo de Trípoli, Giovanni Martinelli, citado por Il Corriere. También la portavoz de ACNUR, Laura Boldini, ha acusado a Gadafi de facilitar la salida de inmigrantes vía marítima: "La enésima tragedia demuestra que el régimen no tiene escrúpulos, no duda en poner en peligro cientos de vidas, dejándolos partir en barcos completamente inadecuados para meter presión migratoria sobre la orilla norte del Mediterráneo". Unas 16.000 personas se han ahogado intentando alcanzar Europa desde 1988, según los datos de la organización Fortress Europe.

El ministro del Interior, Roberto Maroni, ha advertido que "hace falta que la guerra acabe pronto y proporcionar estabilidad a Libia. Si no, asistiremos diariamente a llegadas masivas a nuestras costas".

Inmigrantes subsaharianos procedentes de Libia llegan a la isla italiana de Lampedusa, tras ser rescatados del agua al encallar su barco cerca del puerto.
Inmigrantes subsaharianos procedentes de Libia llegan a la isla italiana de Lampedusa, tras ser rescatados del agua al encallar su barco cerca del puerto.FRANCESCO MALAVOLTA (AP)

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