Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones en Perú

Los primeros sondeos dan ventaja a Humala en las elecciones de Perú

El candidato nacionalista lograría un 31,6% de los votos, seguido de Keiko Fujimori, con el 21,4%, según las proyecciones tras el cierre de urnas.- Kuczynski, con el 19,2%, y el expresidente Toledo, con el 16,1%, quedarían fuera de la segunda vuelta

Las urnas han cerrado en Perú y ya se han hecho públicos los primeros sondeos: el candidato nacionalista Ollanta Humala lograría el 31,6%, seguido de Keiko Fujimori, con el 21,4%. Pedro Pablo Kuczynski, con el 19,2%, y el expresidente Toledo, con el 16,1%, quedarían fuera de la segunda vuelta.

Millones de peruanos han acudido este domingo sin incidentes a los centros electorales para elegir presidente, congresistas y miembros del Parlamento Andino. Los ojos estaban puestos en cuatro candidatos, pero las diferencias en la intención de voto eran tan estrechas, que lo más seguro es que habrá segunda vuelta entre los dos más votados el próximo 5 de junio.

Las urnas han cerrado a las cuatro de la tarde (a las once de la noche en la España peninsular). Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), los primeros resultados oficiales de los comicios se darán a conocer a las ocho de la noche (tres de la madrugada española).

Humala aspira a ser el Lula peruano, y ha moderado su discurso desde 2006

De Keiko Fujimori se teme una vuelta al autoritarismo de su padre, encarcelado

Toledo y Kuczynski son los candidatos respaldados por los empresarios

Los mercados siguen de cerca la elección. Perú es el segundo exportador de cobre

Los electores están divididos entre quienes quieren la continuidad de un modelo que ha disparado la economía desde los años noventa y que, mejor engrasado, beneficiará a un mayor número de personas; y los que están cansados de esperar y creen que el país necesita una vuelta de tuerca radical porque si no la riqueza seguirá mal repartida. Las elecciones que se celebran hoy son clave para encarrilar una democracia aún carente de instituciones fuertes y una economía exitosa pero mezquina

El candidato nacionalista Ollanta Humala, primero en las encuestas para pasar en la primera vuelta, concentra ese voto de hastío y protesta, mientras que el expresidente Alejandro Toledo y el que fuera su ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski (conocido como PPK), representan al votante que teme que Humala haga retroceder dos décadas al país. En el medio aparece Keiko Fujimori, la hija del exmandatario Alberto Fujimori, preso por crímenes contra la humanidad. "Solo si gana Keiko estamos ante una catástrofe", dice el reputado analista Julio Cotler, "porque significaría una vergüenza para el Perú".

Las elecciones peruanas son también clave para Sudamérica, porque otra vez aparece la rivalidad entre el modelo más de izquierda radical encabezado por la Venezuela de Hugo Chávez y la Bolivia de Evo Morales, y el bloque que va desde el libre mercado de Chile y Colombia hasta la socialdemocracia de Brasil y Uruguay. Con la propuesta chavista en crisis -Venezuela está en recesión y en Bolivia arrecian estos días las protestas de los sectores sociales antaño afines al Gobierno-, Humala ha dado un vuelco a su discurso ultranacionalista de la campaña de 2006 y se postula como el Lula peruano. Para reforzar esa imagen, el expresidente brasileño le envió asesores y le recomendó la inclusión de políticos de izquierda moderada en las listas del movimiento Gana Perú, antes llamado Partido Nacionalista Peruano.

Suavizado el discurso de Humala, ningún candidato propone un cambio radical del modelo económico, fundamentalmente sostenido por las exportaciones minerales y una política abierta a las inversiones extranjeras. El mercado internacional ha seguido de cerca el proceso porque aunque Perú no es de las economías más grandes del continente, sí es el segundo mayor exportador de cobre, el primero de plata y el quinto de oro del mundo.

El cobre no es tan determinante como el petróleo para la economía mundial, pero no es baladí teniendo en cuenta sus infinitas aplicaciones, sobre todo en tecnología. Durante semanas se ha especulado con que la victoria de Humala acarreará la nacionalización del sector minero y que esto, unido a las revueltas de Oriente Próximo, añadirá volatilidad al mercado de materias primas y, por ende, a la economía global.

La hija de Fujimori asusta a los votantes de la clase media y conservadora casi tanto como Humala, pero por diferentes razones. De ella no se sospecha que cambiará el régimen económico que puso en marcha su padre y no se le reprocha que impulse programas sociales similares a los que enarbola Humala, como comedores escolares y pensiones dignas, que aliviarían la tensión social en Perú. Pero sí inquieta que recree el autoritarismo y el desprecio por las instituciones de su padre y la brutal corrupción que marcó el mandato de El Chino. Nadie duda de que hay que forjar un Estado que, aparte de garantizar la educación y sanidad básicas, dé seguridad, imparta justicia y estimule el emprendimiento; pero pocos ven en Keiko a la persona capaz de construir ese Estado. Al 20% que la apoya, según las encuestas, le basta con que aumente el gasto social.

Toledo y PPK, los dos hombres respaldados por los empresarios y las clases sociales emergentes, se han encargado de estorbarse mutuamente para quedar por detrás de Humala y Fujimori en las encuestas. PPK, sin embargo, ha repuntado en los últimos días en los sondeos y el sábado consiguió el respaldo del histórico Partido Aprista de García, que, aunque desprestigiado por la corrupción, mantiene una base de apoyo que le puede ser útil a PPK. El exministro de Economía, según los últimos sondeos, ha atraído parte del voto del exalcalde de Lima Luis Castañeda y de los indecisos de la clase media, que son un porcentaje significativo. Muchos de estos últimos calculan el sufragio sobre la pregunta de qué aspirante tendrá más posibilidad de derrotar a Humala en la vuelta definitiva del 5 de junio, cuando Perú elija al gobernante 101º desde su independencia.