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Miles de personas reivindican en México el fin de la violencia

Los ciudadanos protestan ante las últimas muertes en más de 20 ciudades del país.- La marcha más multitudinaria tiene lugar en Cuernavaca

La voz de un poeta agraviado ha movido a medio México. En una veintena de ciudades mexicanas, miles de personas marcharon la tarde del miércoles (hora mexicana) en repudio por el desbordamiento de la violencia y el clima de inseguridad que se vive en distintos puntos del país. El epicentro de la manifestación nacional fue Cuernavaca, capital del estado de Morelos, estado vecino del Distrito Federal y escenario de un homicidio múltiple a partir del cual surgió la indignación que logró movilizar a ciudadanos sin más agenda que el rechazo a la criminalidad.

Al frente de la manifestación en Morelos, a las que asistieron unas 15.000 personas -y que ni por su convocatoria ni por su naturaleza tiene precedentes en esa ciudad-, marcharon los familiares de cuatros jóvenes asesinados junto con tres adultos el pasado 28 de marzo. Los cadáveres fueron encontrados dentro de un automóvil en un suburbio de Cuernavaca, en la que por su excelente clima y cercanía con la ciudad de México (está a menos de 100 kilómetros de distancia) muchos capitalinos tienen fincas de fin de semana.

El homicidio de estas siete personas ni siquiera hubiera ocupado las primeras planas de los diarios, pues de tiempo atrás en el estado Morelos han venido ocurriendo distintos hechos de violencia (incluso la captura, por la Armada de México en diciembre de 2009, de Arturo Beltrán Leyva, un alto capo del narcotráfico). Pero entre los muertos estaba Juan Francisco Sicilia, hijo de Javier Sicilia, un conocido poeta, editor y periodista, y tres de sus amigos. El reclamo, sereno pero firme, del padre agraviado, que en distintos medios ha dicho que los mexicanos "estamos hasta la madre" de la violencia, encontró eco en miles mexicanos que ayer salieron a las calles a protestar e impidieron que estos siete asesinatos cayeran en la larga lista anónima de los 35.000 asesinatos en lo que va del Gobierno de Felipe Calderón, que comenzó en diciembre de 2006.

En la marcha de Cuernavaca, el poeta Javier Sicilia anunció que se quedará en el Zócalo de esa ciudad, a las puertas del Palacio de Gobierno de Morelos y que da de plazo hasta el 13 de abril para que las autoridades del Estado presenten a los asesinos de su hijo. Sicilia anunció que de no ocurrir así, marcharán en la Ciudad de México para solicitar la destitución del Gobernador Marco Antonio Adame, del Partido de Acción Nacional (PAN), formación de derechas. Además, ante una multitud pletórica y enardecida, Sicilia convocó a un diálogo para buscar alternativas que acaben con la criminalidad. En la manifestación de Cuernavaca estuvo también presente el actor estadounidense Edward James Olmos, que dijo estar conmovido por el dolor de Sicilia y se comprometió a ayudar a difundir su mensaje tanto en México como en Estados Unidos.

En una de las escalas de esta marcha, Sicilia pidió a las Fuerzas Armadas, frente a su sede en Morelos, las instalaciones de la 24ª Zona Militar, recuperar la confianza de la ciudadanía, "para volver a ser los custodios de la nación", y agregó que exigirán que las autoridades civiles cumplan con su deber o se vayan, y que no permitirán a los que fallen que permanezcan en sus puestos: "Cuando uno manda a chingar a su madre a alguien, debe asegurarse de que vaya".

El reclamo de Sicilia se replicó en otras ciudades, incluida la que se llevó a cabo con mediana asistencia en la capital del país, pero también las dos grandes metrópolis fuera del Valle de México: Guadalajara (en el occidente del país) y Monterrey (en el noreste), y en ciudades medias como Morelia, Puebla, Xalapa, Oaxaca, y Ciudad Juárez.

Los mexicanos han protagonizado en el pasado reciente otras dos manifestaciones masivas en contra de la violencia, en 2004 y 2008. Ambas fueron convocadas desde la Ciudad de México y surgieron tras casos de secuestro que conmovieron a las clases medias y altas de la ciudadanía. Esta es la primera vez que la movilización no surge desde la capital.

La gran interrogante tras la marcha, y teniendo en cuenta que ya hay antecedentes de manifestaciones en las que participaron cientos de miles de personas, es qué pasará en los siguientes días, en un país en el que diversos sectores plantean al Gobierno reconsiderar la guerra al narcotráfico mientras los cárteles dan muestra de su poderío, salvajismo y ubicuidad. Sicilia convocó a que el diálogo se dé también a través de la red social Twitter, y anunció que para ello se ha habilitado la cuenta @mxhastalamadre, desde la cual aún no ha comenzado a tuitearse nada.