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Más de 200 muertos tras una brutal represión de las protestas en Libia

Gadafi sofoca la revuelta con morteros y ametralladoras y paraliza la difusión de información.- Decenas de fallecidos tiroteados en Bengasi. -La revuelta se extiende a Trípoli

La brutal represión contra los manifestantes el domingo en la ciudad libia de Bengasi (con poco más de un millón de habitantes, en el noreste del país) ha elevado drásticamente la cifra de muertos en las revueltas contra Gadafi. En medio del cerrojazo informativo, fuentes médicas independientes hablan de más de 200 muertos y casi un millar de heridos. Solo el domingo después de la una de la tarde se han registrado 50 muertes, según informa Reuters.

Apenas llegan informaciones independientes de Libia, pero las que lo hacen hablan de una progresión de la revuelta. La cadena BBC cita testigos en Trípoli que relatan duros enfrentamientos entre manifestantes antigobierno y simpatizantes de Muamar el Gadafi. Las organizaciones de derechos humanos Human Rights Watch y Amnistía Internacional están actuando de portavoz de lo que ocurre en el país, bajo un régimen dictatorial desde hace 42 años. HRW maneja la única cifra con cierta vitola de oficialidad: 73 muertos. El Gobierno no ha facilitado ninguna cifra ni ha hecho ningún comentario sobre la violencia en el país. Según Al Yazira, Saif al Islam Gadafi, el hijo del líder libio, va a pronunciar esta noche un discurso televisado en la cadena oficial.

Primeros disturbio es Trípoli

Una revuelta contra Gadafi parecía imposible hace unos días. Más aún que esta se extendiera a Trípoli, el feudo absoluto del general. Sin embargo, se extiende la impresión de que los jóvenes han comenzado a perder el miedo al régimen y han salido a la calle. La llamada plaza Verde se ha convertido en el centro de las manifestaciones. Un millar de personas se ha reunido allí y ha sido disuelto a base de gases lacrimógenos.

Imanes y diplomáticos

Residentes de Bengasi han dicho que decenas o tal vez centenas de miles de manifestantes tomaron el domingo las calles de la ciudad para enterrar a las decenas de muertos registrados en las últimas 24 horas. La represión se produjo en un camino que lleva al cementerio al que habían concurrido miles de personas a enterrar a sus muertos. "La situación es muy tensa y se han producido tiroteos en la sede del comité revolucionario y otros edificios", explicaba un testigo.

Otros testigos hablan de que la Brigada Rayo del Ejército libio ha anunciado a los vecinos de Bengasi que se han unido a las protestas contra el régimen de Gadafi y que han logrado la "liberación" de la ciudad, la segunda más importante del país.

El representante de Libia en la Liga Árabe, Abdel Moneim al Honi, ha renunciado al cargo para unirse a la "revolución" y protestar contra la "violencia y los actos de represión contra los manifestantes en el país". La brutal respuesta de los militares ha hecho que alrededor de 50 líderesreligiosos pidan a los soldados que dejen dematar a sus conciudadanos. "Apelamos a cada musulmán que forme partedel régimen o esté asistiéndolo de alguna manera, a reconocer que lamatanza de seres humanos inocentes está prohibida por nuestro Creador",reza el comunicado, lanzado por las autoridades religiosas de numerosasciudades del oeste. "No mates a tus hermanas y hermanos. Para lamasacre ahora". Al Yazira también anuncia que las autoridades han detenido al destacado imán Al Sadeq al Gheryani tras hacer un llamamiento a la población para que se una a la revuelta. El presidente de la Unión Internacional de Teólogos Musulmanes,Yusuf al Qaradawi, también ha llamado a los libios a sumarse a la oposición contra el "tirano". Al Qaradawi acaba de regresar a Egipto después de 30 años en el exilio.

Tirar a matar

La Unión Europea ha urgido a las autoridades libias a detener inmediatamente el uso de la violencia contra los manifiestantes y a escuchar las "legítimas demandas" del pueblo en favor de reformas. Según la cadena Al Yazira, el ministro de Exteriores británico, William Hague, ya habló horas antes con el hijo Saif el Islam al Gadafi, el jefe de la "Sociedad de Derechos Humanos de Gadafi"para recomendarle que comenzaran un proceso de diálogo porque las acciones del Gobierno libio eran "inaceptables y que producirán una condena mundial".

Hague indicó ayer que tenía constancia de que solo en un hospital había 35 cadáveres. Quryna, el diario de Seif el Islam, ya reconoce 24 muertos en Bengasi abatidos cuando intentaban asaltar comisarías y un cuartel. Amnistía Internacional ha asegurado que la mayoría de las víctimas habían sido alcanzadas por disparos en la cabeza y el pecho, lo que pondría de manifiesto el interés de las fuerzas de seguridad de tirar a matar.

La agencia Reuters cita testigos de la ciudad de Bengasi -donde se ha registrado lo peor de las protestas- que cuentan cómo los cuerpos armados se refugiaban en una zona residencial fortificada en el centro de la ciudad, desde cuyos edificios estaban disparando a la gente que volvía a sus casas tras participar en las protestas por los asesinatos de días anteriores. "Aquí han matado a decenas de personas... Estamos en medio de una masacre", dijo un testigo del tiroteo, que añadió que había acompañado a algunas de las víctimas de los disparos al hospital de la ciudad. En este mismo hospital, un médico confirmó a la agencia que las víctimas tenían numerosas heridas producidas por rifles de alta velocidad.

Muamar el Gadafi ha optado por reprimir las protestas libias con fuego de mortero y ametralladoras. Las primeras imágenes que salen del país, vídeos caseros grabados por los propios manifestantes, muestran grupos armados persiguiendo a la gente y hombres cayendo por las balas.

Silencio de Gadafi

Gadafi reprime pero, tan propenso como es a hablar en otras ocasiones, guarda silencio ante la mayor crisis que padece su régimen desde hace 42 años. La televisión libia sigue difundiendo imágenes de sus partidarios con retratos del líder y ensalzando sus virtudes. En el quinto día de protestas contra su régimen trascendieron aún menos informaciones que en días anteriores. En Libia no hay reporteros de prensa internacional, como sí hubo en Egipto o en Túnez, para cubrir unas revueltas que los medios de comunicación locales prácticamente ignoran.

Gran parte de la información sale del país a través de las redes sociales, pero el viernes el régimen cortó el acceso a Twitter y a Facebook y, el sábado, a Internet, siguiendo el ejemplo de lo que hizo a principios de mes el presidente Hosni Mubarak en Egipto.