La gran filtración

De la alarma al ninguneo

El efecto de la publicación de los Papeles del Departamento de Estado rebota de un lado a otro del planeta. Las reacciones en las capitales mundiales pasan de la alarma al ninguneo.

El efecto de la publicación de los Papeles del Departamento de Estado rebota de un lado a otro del planeta con reacciones de muy distinta intensidad. Si Washington define la filtración de "irresponsable y dañina", ha pasado a acciones concretas, el comentario de la Alta representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, es lacónico. "Tomamos nota de estos informes. No tenemos ningún comentario particular al respecto", se ha limitado a decir la portavoz de Ashton en rueda de prensa.

Muy distinta la reacción de Francia. París no confirma las frases atribuidas a las autoridades y a los diplomáticos franceses en los documentos del Departamento de Estado de EE UU filtrados por Wikileaks y tacha la filtración de "atentado contra la soberanía de los Estados y contra el secreto de su correspondencia consagrado por la convención de Viena", según ha comentado hoy el portavoz del Ministerio de Exteriores francés. Para el portavoz la divulgación de los documentos "es susceptible de perjudicar a la resolución de cuestiones esenciales para la seguridad y la estabilidad de las relaciones internacionales". También Reino Unido ha condenado a la publicación de los cables y advirtió a Wikileaks de que estos papeles "pueden poner vidas en peligro".

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En Italia, las reacciones oficiales pasan del catastrofismo al ninguneo. Si el ministro de Exteriores, Franco Frattini, habla de 11-S de la diplomacia global, y arremete contra Wikileaks que, en su opinión, "quiere destruir el mundo", el ministro de Defensa, Ignacio La Russa, enana entrevista concedida al diario Il Corriere della Sera, ha instado a no dar excesiva importancia a los cables diplomáticos estadounidense. "Se trata de informaciones que tenían que haber quedado secretas, probablemente su publicación es ilegal, pero, al final, parecen salir de una revista de cotilleos", ha dicho La Russa.

Sin ir tan lejos en el menosprecio como el ministro italiano, también en Berlín se intenta quitar hierro a la importancia de las filtraciones. El ministro de Cooperación y Ayuda al Desarrollo, Dirk Niebel (del Partido Liberal, el FDP, aliado de Gobierno de Merkel), y el ministro de Economía, Rainer Brüderle, han coincidido en redimensionar el alcance de la publicación. "Las relaciones son estables y no van a sufrir alteraciones", ha dicho Niebel. Por otro lado el Ministro de Economía ha añadido "está claro que apenas se pueden mantener ya conversaciones que no acaben publicadas. Hay que vivir con ello. Pero hay que tenerlo en cuenta también", ha afirmado el político liberal.

También Rusia ha elegido de momento el perfil bajo. El portavoz de Vladimir Putin, definido en los cables como "autoritario" y "machista", ha declarado a la agencia Interfax que "antes de juzgar y hacer comentarios es necesario ver originales, si es que existen. Además, hay que cerciorarse de la traducción correcta de unas y otras palabras y expresiones y sólo se puede entonces se puede decir algo". Sin embargo una fuente cercana a ambiente diplomáticos citada por France Presse ha hablado de "decepción y molestia" aunque ha precisado "que no se trata de una tragedia".

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Israel aliviado

Mientras el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha dicho que la publicación de los documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos no afectará a las relaciones iraníes con otros países y que se trata de "la guerra psicológica" de EE UU, Israel no ha escondido su "alivio" por el contenido de la publicación que se refiere a Teherán y a la declaraciones de dirigentes árabes sobre la necesitad de frenar las aspiraciones nucleares de su vecino. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha afirmado que los documentos ponen de manifiesto que Israel está en lo cierto en su valoración sobre la amenaza que supone para la región el programa nuclear iraní. "Israel no ha resultado dañado para nada con las publicaciones de Wikileaks. Los documentos muestran que numerosas fuentes apoyan la valoración que hace Israel, particularmente respecto a Irán", ha dicho el jefe del Ejecutivo israelí.

Investigación en Australia

Australia anunció ayer que investigará si Wikileaks ha violado alguna ley tras haber divulgado nuevos cables diplomáticos secretos. El fiscal general australiano, Robert McClelland, ordenó a la Policía indagar en el caso, pues la controvertida página web "potencialmente puede haber incumplido varias leyes criminales".

Por su parte, Nueva Zelanda indicó que el contenido de los mensajes causará alguna cara de sonrojo. "No conocemos todos los detalles, porque son muchos cables, pero uno o dos comentarios seguramente avergonzará a los implicados. Esperemos que no se trate de nada más serio que eso", dijo el jefe del Ejecutivo neozelandés, John Key. Key ha parecido tomarse el asunto a broma cuando explicó que no le preocupa lo que se haya dicho sobre él: "Seguro que fue radiante", ha comentado con una sonrisa.

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