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El primer juicio civil a un preso de Guantánamo le absuelve de terrorismo

El tanzano Ahmed Ghailani solo ha sido hallado culpable por un delito menor de conspiración, por el que puede ser condenado a 20 años o cadena perpetua.- La absolución supone un revés para los planes de Obama de juzgar a los terroristas en tribunales ordinarios, y no militares

Guantánamo va a ser un episodio muy difícil de cerrar para Barack Obama. La política del presidente de Estados Unidos de juzgar en tribunales civiles de EEUU a los presos que pasaron por el centro de detención militar en la base norteamericana en la isla de Cuba ha sufrido un importante revés después de que ayer un jurado absolviera de todos los cargos excepto uno a Ahmed Khalfan Ghailiani, 36 años, el primer reo del penal que se somete a la justicia ordinaria.

De un total de 285 cargos, Ghailiani solo ha sido encontrado culpable de un delito de conspiración para destruir edificios y propiedades gubernamentales en los atentados orquestados por Al Qaeda contra las embajadas de EE UU en Kenia y Tanzania en 1998, en los que murieron 224 personas, incluidos 12 estadounidenses. Según fuentes judiciales, Ghailani será condenado el próximo 25 de enero a una pena mínima de 20 años de cárcel o a cadena perpetua.

Tras ser capturado en Pakistán en el año 2004, el acusado fue encerrado en una de las cárceles secretas de la CIA, primero, y despues en Guantánamo durante casi cinco años. En 2009, se convirtió en el primer reo del penal cubano en ser trasladado a Estados Unidos para ser juzgado por un tribunal civil.

Para la fiscalía ha sido un caso muy difícil de juzgar porque parte de las pruebas que se presentaban en su contra no eran aceptables al ser sospechosas de haber sido obtenidas mediante tortura. El veredicto ha sido inesperado y se ha producido después de cinco días de intensas deliberaciones del jurado, compuesto por seis hombres y seis mujeres, tras cuatro semanas de juicio que comenzaron con la recusación de un testigo cuyo nombre se había obtenido también bajo la confesión del acusado mientras era torturado.

La mayoría de los republicanos se opone a los deseos de Obama de transferir a los prisioneros de Guantánamo a EE UU, ya que en su opinión se pone en riesgo la seguridad nacional incluso aunque estén encarcelados en penales de máxima seguridad. Por eso, la absolución de Ghailiani supone un varapalo para el presidente, que quiere cerrar el centro de detención cubano a finales de año y llevar ante la justicia ordinaria a los presos.

Ante la hostilidad del Congreso, Obama intenta que otros países reciban al mayor número de detenidos posible, siempre y cuando éstos respondan a la etiqueta de liberables. Entre los que han aceptado está España, que ya ha acogido ya a tres.