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31 de los 33 mineros son dados de alta

El hospital organiza una discreta salida del centro para evitar el "asedio peridodístico" - El considerado "animador" dentro del yacimiento de San José es evaluado por el equipo de salud mental

De los 33 mineros rescatados en el yacimiento San José, 31 ya fueron dados de alta este viernes. Lo ha ha confirmado la doctora Paola Newman, directora del Hospital de Copiapó. Un grupo formado por 20 de estos trabajadores, que permanecieron atrapados bajo tierra 69 días desde el 5 de agosto, han abandonado las instalaciones hospitalarias por una puerta lateral. Su discreta partida ha sido justificada para "protegerlos del asedio periodístico". La responsable del centro había avisado de que por esa razón "no se darán nombres" y ha explicado que los mineros restantes fueron trasladados a la Asociación Chilena de Seguridad.

Supone una recuperación más rápida de lo esperado. El subdirector del hospital de Copiapó, Jorge Montes, había anunciado hace unas horas el alta de 10 mineros. Mario Sepúlveda, el rescatado número dos y considerado "animador" de los 33 mineros, es evaluado por el equipo de salud mental. El coordinador de los psicólogos indicó, sin entrar en detalles, que puede ser un efecto del estrés y del agotamiento.

A Edison Peña, el décimo segundo trabajador en ser rescatado el miércoles de la mina de San José, le han recibido en casa con perritos calientes y confeti. A las 22.00 del jueves (3.00 del viernes en la España peninsular) él y otros dos compañeros, Juan Illanes y el boliviano Carlos Mamani, se convirtieron en los tres primeros del grupo de 33 en salir del hospital y poner rumbo a casa en compañía de sus familiares.

"Ahora quiero comerme una marraqueta con un jurel tipo salmón. Uno debe siempre mantener el buen ánimo", ha señalado Illanes a su salida del centro médico. Peña ha expresado, una vez más, su gratitud por el apoyo recibido durante los más de dos meses que permaneció atrapado junto a sus 32 compañeros y ha afirmado que "las oraciones de la gente daban más coraje para salir adelante y no esperar durmiendo a que nos rescataran". "No pensaba que iba a pasar todo esto. Ojalá nunca vuelva a pasar. Quería darle un gran mensaje a todos: lo pasamos bien mal", ha explicado Peña. "Creía que no iba a volver".

El boliviano Mamani, que fue recibido por muchos de sus vecinos en las afueras de su vivienda, en Copiapó, también ha agradecido los ánimos que desde el campamento Esperanza llegaron al refugio, a 700 metros de profundidad. Ahora, su mayor preocupación es llevar una vida normal, aunque, según ha dicho, aún no sabe si regresará a su país o se quedará en Chile: "Todavía estamos en eso. Espero llevar una vida regular, como todos. Estoy muy orgulloso de ser boliviano".

Evolución favorable

El doctor Jorge Montes, subdirector técnico del hospital, aseguró que los rescatados que llegaron con algún problema leve de salud "han evolucionado en forma muy favorable" durante las últimas horas. Uno de ellos es Víctor Zamora, el bromista del grupo, a quien el dolor de muelas que ha padecido durante los dos últimos meses parece no haberle enturbiado el buen humor. El médico se ha referido especialmente a Mario Gómez, el mayor del grupo, de 62 años, y a quien le fue diagnosticado un cuadro de neumonía. Según Montes, ha respondido "bien" a un tratamiento con antibióticos y de quinesiología.

A medida que se vayan cumpliendo las 48 horas en observación que los responsables sanitarios habían fijado en un principio, serás dados de alta más mineros.

Buena salud

Para mantenerse en forma, Edison Peña, triatleta de 34 años, corría cada día unos 10 kilómetros a lo largo de los túneles, a 700 metros bajo tierra, para combatir la ansiedad. Ahora dice sentirse "super sano", quizá algo más que el resto de hombres, que también han sabido aguantar el tipo, por lo que previsiblemente muchos de ellos reciban hoy el alta.

"Corría con botas raídas al principio, después me mandaron zapatillas. Estoy bien, super sano, y es por eso por lo que he sido uno de los primeros en marcharme", ha contado.

También la música que mantuvo el ánimo de Peña bajo tierra le acompañará ahora. Después de saber que el minero había pedido que le enviasen algunas canciones de Elvis Presley, su ídolo, la portavoz de Graceland ha asegurado que él y un acompañante están invitados a realizar una visita con todos los gastos pagados a la que fue la casa de el Rey, otro gran incondicional de los perritos calientes.