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La policía española resta credibilidad al plan de las FARC y ETA para atentar en la investidura de Santos

La cadena Caracol TV muestra unos documentos, intervenidos tres días antes del acto, que dan detalles del plan, en el que iban a participar 250 personas

La policía española ha restado credibilidad a las informaciones que apuntan a que presuntos miembros de ETA instruyeron a comandos de las FARC que pretendían atentar contra la toma de posesión del nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que tuvo lugar el pasado 7 de agosto en Bogotá, según ha informado la cadena de televisión colombiana Caracol TV. Según documentos supuestamente incautados a las FARC y a los que la cadena tuvo acceso, los terroristas pretendían disparar con cinco cañones o morteros artesanales contra la plaza de Bolívar y la Casa de Nariño durante los actos de investidura, a la que acudieron mandatarios de toda la región y el Príncipe Felipe por parte de España.

Los documentos incautados, difundidos por la emisora de televisión colombiana, describen los detalles del atentado y mencionaban la participación de instructores de ETA en unos preparativos que se iniciaron el pasado mes de abril. Los servicios antiterroristas españoles no tenían constancia alguna de estos planes de colaboración, según varias fuentes, y han pedido oficialmente a las fuerzas de seguridad colombianas información al respecto. No obstante, las citadas fuentes han restado credibilidad a dicha colaboración entre la banda terrorista española y la colombiana para el plan específico de atentar contra la investidura de Santos.

Según la cadena, el plan terrorista, denominado operación U Unidos como debe ser, fue descubierto por las autoridades el 4 de agosto, tres días antes de la investidura, gracias a un informante anónimo. No hubo detenidos. En base a los documentos mostrados por Caracol TV, el plan, en el que iban a participar hasta 250 personas, estaba muy avanzado, ya que los terroristas disponían de las armas, los morteros e incluso habían comprado una casa en el barrio de Las Cruces, cercano a la plaza de Nariño, desde la que se iba a lanzar el ataque.

Uno de los documentos que cita la cadena es un supuesto comunicado enviado el 17 de mayo por la guerrilla colombiana a todos sus frentes, descubierto en la casa del barrio de Las Cruces. En dicho documento se afirma que la guerrilla ya tiene "el apoyo de nuestros países vecinos, el apoyo económico y armamentista, el respaldo de personalidades políticas que ya nos entregaron documentación de compromiso".

Para perpetrar el atentado, la guerrilla contaba, según el comunicado del 17 de mayo, con "cinco cañones, 18 lanzagranadas y 250 fusiles", armamento que iba a ser utilizado por las "250 unidades" que iban a participar en la operación. Las FARC iban a contar, según ese documento, con el apoyo de ETA: "Los instructores que nos envió la ETA ya están en el campo dando las instrucciones, el personal ya fue seleccionado, son 250 unidades que reciben las instrucciones y los simulacros debidamente establecidos, perfeccionados y con tecnología de punta".

En otro documento, este enviado por las FARC el pasado 1 de julio, se dan detalles de la casa desde donde se iniciará el ataque. Se incluyen en esta segunda entrega planos de la casa, de su situación en la ciudad e incluso dibujos en perspectiva de las distintas dependencias de la casa, camas incluidas. En una de las salas de la casa se dispondrían los cinco cañones artesanales, atornillados al suelo, para que no se desviasen los disparos contra la plaza Nariño.

Un tercer documento, del 18 de julio, los terroristas vuelven sobre el tema de la casa, para "examinar el problema del punto estratégico de donde se lanzarían los proyectiles, que son cinco que ya se encuentran en la capital". Se indica que el Comandante Toño ya compró la casa y que "los topógrafos y el ingeniero civil ya están sacando los datos para ingresarlos al sistema". Se indica que se están realizando "excavaciones" para fijar al suelo los cañones, que iban a ser accionados por control remoto, instalación de la que iba a encargar un "ingeniero de sistemas enviado por la hermana república". Según Caracol, los cañones fueron hallados en la casa y "se encuentran en manos de las autoridades".

El atentado frustrado por las autoridades de Bogotá es similar al que las FARC cometieron el 7 de agosto de 2002, coincidiendo con la toma de posesión de Alvaro Uribe como presidente de Colombia. La narcoguerrilla bombarbeó el Palacio de Nariño, sede de la presidencia, con cohetes. Los proyectiles, sin embargo, se desviaron y cayeron en barrios populares de Bogotá provocando la muerte de 17 civiles.

El ministro del Interior y de Justicia de Colombia, Germán Vargas Lleras, aseguró a RCN radio que todavía hay que esperar a que las autoridades hagan públicos nuevos detalles del atentado frustrado y añadió: "Me aventuraría a decir que fue una fortuna que algo así no haya ocurrido".

ETA y las FARC han colaborado en el desarrollo de morteros artesanales desde principios de los años noventa. También el IRA ha enseñado al grupo colombiano técnicas de fabricación de sistemas caseros de lanzamiento de proyectiles a partir del empleo de bombonas de gas.