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Bolivia y Chile ponen fin a una disputa histórica por un río fronterizo

Un acuerdo regula el uso de Iquique, aunque se mantiene el contencioso marítimo

Chile y Bolivia llegaron a un acuerdo sobre el uso de las aguas del río Silala, situado en la zona fronteriza, y acordaron una próxima habilitación del puerto de Iquique para el libre flujo del comercio del país altiplánico. Los Gobiernos de ambos países resolvieron continuar las consultas sobre la demanda de La Paz para obtener una salida marítima al océano Pacífico y acordaron una agenda bilateral de 13 puntos, durante la vigésima reunión del Mecanismo de Consultas Políticas entre ambas naciones, realizada en la capital boliviana el lunes y martes pasados.

Estos avances reflejan las buenas relaciones que actualmente mantienen los dos países suramericanos, que durante el siglo XIX se enfrentaron en dos guerras, en una de las cuales Bolivia perdió territorio y su salida al mar. Al buen estado de la relación bilateral han contribuido los lazos de simpatía y amistad entre los presidentes Michelle Bachelet, de Chile y Evo Morales, de Bolivia, además de las numerosas reuniones entre autoridades de ambos países.

La reunión fue encabezada por el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández, y su homólogo chileno, Alberto Van Klaveren. El acta final, suscrita en La Paz por los dos vicecancilleres, establece que existe un "informe final" sobre el río Silala y que ambas partes "recomendaron la adopción del proyecto en una fecha próxima".

Disputa prolongada

El acuerdo pone fin a una prolongada disputa sobre el uso del río Silala, en la que Bolivia había planteado que el río es producto de manantiales que nacen en su territorio por lo que las empresas chilenas que lo utilizan deberían pagar. Chile había defendido que sus aguas son compartidas.

El convenio "se puede firmar en cualquier momento", anticipó el vicecanciller Fernández. Según la prensa chilena, el acuerdo establece que cada parte disponga del 50% de las aguas y, si utiliza más, pague el precio fijado por la contraparte.

El vicecanciller Van Klaveren subrayó que sobre las aguas del Silala se estableció "un marco adecuado", que permite que Bolivia "si lo estima necesario, de acuerdo con su legislación", pueda reclamar un pago a las empresas —mineras y ferroviarias— que hagan uso del río.

Respecto al puerto de Iquique, situado a 1.850 kilómetros al norte de Santiago, Van Klaveren indicó que la petición del Gobierno de Evo Morales de libre tránsito "tiene un fundamento suficiente". El acuerdo establece que 30 días después de que se firmen las "notas reversales" pertinentes, el puerto será habilitado para el comercio boliviano.

De los 13 puntos de la agenda bilateral entre ambos países, el más importante para Bolivia es conseguir una salida al Pacífico. La petición está frenada desde que Perú presentó una reclamación ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (Holanda) por el límite marítimo con Chile. Van Klaveren calificó como una situación "hipotética" acceder a esta petición boliviana. Si ocurriera, de acuerdo con los tratados entre Chile y Perú, se debería consultar antes a este último país.

El acta de la reunión señala que los vicecancilleres de ambos países acordaron "continuar el desarrollo de enfoques constructivos y realistas", sustentados en la voluntad de fortalecer la confianza mutua.