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Brasil e Italia analizan su posición ante el G20

Lula apuesta por recurrir "a menos analistas de mercado y a más analistas sociales" para crear un nuevo sistema económico internacional

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y el jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, han estudiado hoy la posición que sus países llevarán a la cumbre del G20 que se celebrará el día 15 en Washington. Allí se reunirán las siete mayores economías mundiales y de algunos países emergentes como México o el propio Brasil.

Tanto el presidente brasileño como el italiano han apostado por llevar una posición común a la próxima reunión del G20. Lula ha defendido hoy en Roma la necesidad de recurrir "a menos analistas de mercado y a más analistas sociales", para solventar la crisis financiera internacional. El jefe del Gobierno brasileño apostó por dar "más voz y voto" a los países más pobres en la escena internacional durante el primer acto oficial previsto en su visita a la capital italiana y al Vaticano, que le llevarán a reunirse con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y con el Papa, Benedicto XVI, hasta el próximo jueves.

En esta línea, Napolitano ha afirmado que, durante el periodo de presidencia italiana en el G8, que comienza el próximo enero, su país perseguirá un "mayor acuerdo" entre las siete potencias económicas más Rusia y los países emergentes, para juntos hacerse cargo de la agenda global. El presidente italiano ha apostado por intensificar la relación entre la Unión Europea (UE) y Latinoamérica a través de Brasil, que será "el punto de referencia de la cooperación entre esas dos grandes áreas".

"No tiene sentido que los temas que golpean a toda la comunidad internacional sean debatido sólo por los más ricos", ha apuntado el gobernante brasileño ante el presidente de una de las potencias económicas que compone el conocido como G7 (EE UU, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Italia y Japón). "Esta crisis", ha añadido, "es una oportunidad extraordinaria para arreglar todo lo que hemos hecho mal y para abrir un nuevo proceso" que lleve a la creacción de un nuevo sistema económico internacional que "sea inmune a la aventura del capital espectulativo".

El mandatario brasileño, que aprovechará su visita oficial a Roma para reunirse con empresarios italianos y así reforzar los lazos económicos entre su país e Italia (que en 2007 registraron unos intercambios comerciales de 8.000 millones de dólares), ha apostado por un sistema financiero "más transparente y con reglas más rígidas", que permitan reforzar los mecanismos de control internacional.