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Un ejemplo de tenacidad

El nuevo miembro del Gobierno colombiano mantuvo la buena forma y la presencia de ánimo para fugarse tras seis años cautivo de la guerrilla

El nuevo ministro colombiano de Exteriores, Fernando Araújo, de 51 años, es un corredor de fondo, con determinación y paciencia, dos virtudes que le permitieron huir el pasado 31 de diciembre del cautiverio de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que le había secuestrado seis años y un mes antes, el 4 de diciembre de 2000, en Cartagena de Indias, su ciudad natal.

“Es una experiencia que viví y trataré de aprovecharla, de sacarle algo positivo, para ser mejor persona”, afirmó poco después de su liberación en entrevista con EL PAÍS .

El día de su secuestro era el cumpleaños de su segunda esposa, Mónica Yamhure Gossaín, con la que se había casado siete meses antes. Tras el fin de su cautiverio, su “primer dolor” fue confirmar el abandono de su esposa, que hoy vive en Bogotá y tiene un hijo con otra pareja. “Una persona que ha sufrido la privación de su libertad durante seis años debe entender mejor que cualquier otra que la libertad es la esencia del ser humano. Ella tomó una decisión libremente y debo respetarla”.

Araújo, ministro de Desarrollo en el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), logró mantener durante su largo secuestro la presencia de ánimo y la salud con determinación y paciencia y tuvo “la disciplina de ejercitarme casi todos los días para poder huir cuando fuera posible”.

Lo consiguió durante un ataque militar al campamento de las FARC en el que estaba retenido. Araújo oyó que se acercaban helicópteros, algo a lo que estaba acostumbrado. Pero empezaron los disparos. “Me figuré que podía ser una operación para rescatarme y que estaba en juego mi vida... Me arrojé al suelo y, arrastrándome entre la maleza, tomé distancia de los dos guerrilleros que me vigilaban”, contó. Los guerrilleros se descuidaron y él pudo huir. En realidad, no se trató de un rescate, sino de una operación contra las FARC, que Araújo aprovechó para lograr su libertad, seis años después.