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VUELOS SECRETOS

Rice clarifica la postura de Estados Unidos respecto a la tortura

La jefa de la diplomacia estadounidense recuerda que sus funcionarios no pueden torturar ni dentro ni fuera de EE UU

En un intento de calmar la controversia generada por los vuelos secretos de la CIA, la secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, ha afirmado hoy en Kiev (Ucrania) que Washington no autoriza la tortura ni el trato degradante por parte de sus funcionarios y militares ni en Estados Unidos ni en el extranjero.

"Las obligaciones de Estados Unidos en virtud del Convenio contra la Tortura -que prohíbe los tratamientos crueles, inhumanos y degradantes- se aplican al personal estadounidense dondequiera que se encuentre, ya sea denttro o fuera de Estados Unidos", ha señalado Rice después de un encuentro con presidente ucraniano, Víktor Yúshenko. La Administración estadounidense con anterioridad había admitido la vigencia de dicha convención sólo en territorio de EE UU, por lo que esta declaración de Rice indica un mayor compromiso del Gobierno del país ante las presiones de la Unión Europea (UE) y del Congreso estadounidense.

Sin embargo, tras pronunciar estas palabras un ayudante de la secretaria de Estado ha precisado que se trata de una "clarificación de la política" y no de un "cambio de política" de Washington. La declaración de Rice se produce en medio de un escándalo internacional en torno a presuntos vuelos secretos de los aviones de EE UU para trasladar a prisioneros sospechosos de terrorismo a supuestas cárceles ilegales de la CIA en Europa del Este. El asunto, que ha puesto en un brete a algunos Gobiernos europeos, ha perseguido a Rice desde que inició el lunes una gira por Europa, con escalas en Alemania, Rumanía y Ucrania.

Las matizaciones de Blair

Esta noche, Rice asiste en Bruselas a una cena con sus colegas de la UE. Organizada por el Gobierno belga en el palacio de Egmont, sede del ministerio de Exteriores belga, será una buena oportunidad para discutir de éste y otros temas abiertamente, ya que se celebra a puerta cerrada y sin agenda, según fuentes comunitarias. Según Amnistía Internacional, seis aviones fletados por la CIA han sobrevolado en más de 800 ocasiones el espacio aéreo europeo con sospechosos de terrorismo a bordo entre septiembre de 2001 y septiembre de 2005 para llevarlos a países donde pueden ser interrogados bajo tortura.

Al menos ocho países europeos, entre ellos España, han abierto investigaciones acerca de las posibles escalas de estos vuelos en su territorio. EE UU sostiene que no han violado ninguna ley con esos vuelos, lo que implica que se hicieron con el conocimiento de los diferentes gobiernos. Quizá por esta razón, muchos gobiernos están siendo de lo más cauteloso a la hora de abordar el asunto. Por ejemplo, el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró no tener constancia de que en esos vuelos se cometiera delito alguno. Hoy mismo, la ministra francesa de Defensa, Michele Alliot-Marie, ha considerado que las informaciones sobre la posible escala en Francia de los vuelos secretos "probablemente" no son verdaderas.

En declaraciones a Europe-1, la ministra ha afirmado que las autoridades francesas están investigando el asunto. Preguntada sobre si los aviones habían aterrizado en Francia, ha replicado: "Probablemente no. Nada nos lleva a pensar eso". "En cualquier caso, la CIA utilizó de forma especial bases estadounidenses en Europa y no hay ninguna base de EE UU en Francia". Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, ha defendido hoy la cooperación con Estados Unidos en el traslado de sospechosos de terrorismo a otros países para ser interrogados y ha subrayado que no implica que fueran a ser torturados. "La tortura no puede justificarse en ninguna circunstancia", ha admitido el primer ministro, quien ha subrayado en todo caso que es importante distinguir entre la transferencia de un detenido a otro país y la tortura.