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Bush vincula ante la OEA el bienestar y la libertad de América con el libre comercio

Condoleezza Rice pide un órgano para vigilar la democracia, que rechazan Venezuela y Brasil

En su intervención ante la 35ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que arrancó anoche en la localidad de Fort Lauderdale (Florida) con la presencia de los 34 países miembros, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha subrayado que su país "comparte con América Latina el compromiso de construir un continente en libertad y prosperidad". En su visión del mundo, ambos valores están irremisiblemente vinculados con el libre comercio: "En la nueva América del siglo XXI, una de las vías seguras para hacer que las oportunidades se hagan realidad para todos sus ciudadanos es abriendo las puertas al comercio".

En la primera reunión de este tipo que se celebra en EE UU desde hace un cuarto de siglo, el presidente Bush ha sumado a esta sentencia otras como que "una América en la que todos sus habitantes vivan en prosperidad será más pacífica y una América cuyos países reduzcan las barreras al comercio entre ellas será una región más competitiva en la economía global". Momentos antes y en el mismo foro, el canciller de Brasil, Celso Amorim, había alertado de que el pleno florecimiento de la democracia de los países pobres necesita de un "ambiente internacional favorable". "En el área comercial es necesario eliminar los subsidios millonarios concedidos a productores ineficaces de países desarrollados", ha reclamado el canciller de Brasil.

El discurso de Bush se ha centrado principalmente en glosar las virtudes del libre comercio, aunque también se ha referido a Cuba al destacar que todos los países americanos, con la excepción de la isla, disfrutan hoy de regímenes democráticos: "Solamente un país en este hemisferio está fuera de esta sociedad democrática de naciones y un día la corriente de libertad llegará también a las costas de Cuba". En relación con Cuba y lejos de las tesis de EE UU, Amorim ha invitado a la OEA a establecer una "cooperación constructiva" con ese país, que está suspendido de la organización desde 1962. "La cooperación constructiva, aun cuando hay diferencia de percepciones, algunas veces diferencias profundas, es el mejor camino para asegurar que los objetivos de la Carta de la OEA sean plenamente alcanzados", ha indicado el ministro brasileño.

El "destino común" de América

El presidente estadounidense ha hecho hincapié en su discurso el "destino común" de América y la importancia de reforzar los lazos comerciales en todo el continente. Tras hablar del Area de Libre Comercio de las Américas y de los acuerdos bilaterales que EE UU tiene con varios países, como Chile, México o Canadá, se ha referido específicamente al tratado que ha firmado con Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR en sus siglas en inglés). Sobre este tratado, ha llegado a decir que "más que un acuerdo comercial, es una muestra del compromiso de EE UU con la democracia". Por eso ha reclamado que el reticente Congreso de su país apruebe el acuerdo, que ha definido como "una oportunidad histórica para llevar prosperidad a países que no la conocen". Este acuerdo, ya ratificado por los parlamentos de El Salvador, Honduras y Guatemala, está ahora en tramitación en el Congreso estadounidense, donde se enfrenta a dificultades para recibir la luz verde.

El presidente ha subrayado las ventajas de este pacto que, en su opinión, permitirá crear un "tejido social" en Centroamérica que hará que su pueblo prospere y viva mejor, y a EE UU aumentar sus exportaciones y hacer frente a los problemas de inmigración. "Para América, el CAFTA puede continuar impulsando la estabilidad y la seguridad que emana de la libertad", ha dicho Bush, para quien la prosperidad del continente evitará caer en "falsas ideologías". Horas antes, la Asamblea se iniciaba con una ceremonia presidida por el gobernador del Estado de Florida, Jeb Bush. En la sesión inaugural, la secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, pidió a la OEA que cree mecanismos que permitan a los miembros "superar las amenazas a la estabilidad" de sus democracias y que otorguen a los grupos civiles una participación decisiva.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ya ha rechazado propuesta porque implicaría la intervención en los asuntos internos de otros países. Por su parte, Brasil defendió acciones para fortalecer los procesos democráticos, pero "sin intervenir en los asuntos internos". La propuesta está regogida en la Declaración de Florida, redactada por EE UU y que emitirán los ministros el martes, al término de la reunión. El texto es motivo de intensas negociaciones entre los bloques de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la Comunidad del Caribe (Caricom) y EE UU. En el borrador se pide al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que elabore un plan de acción "para fortalecer la eficacia y aplicación de la Carta Democrática Interamericana en la defensa, protección y promoción de la democracia". Para tal efecto, Insulza deberá considerar la contribución de los Estados miembros y el asesoramiento de expertos externos y de la sociedad civil.