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EL CONFLICTO DE ORIENTE PRÓXIMO

Los palestinos alegan ante el Tribunal de La Haya que el muro "ratifica la ocupación" israelí

Un centenar de israelíes se manifiesta ante puertas del tribunal mientras decenas de miles de palestinos celebran una "jornada de ira" contra la valla de separación

Los 15 jueces del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya (TIJ), el máximo órgano judicial de la ONU, han iniciado a primera hora esta mañana la primera vista sobre la legalidad del muro de separación erigido por Israel en los territorios palestinos ocupados en Cisjordania. En sus alegaciones, la delegación palestina ha señalado que la valla "ratifica la ocupación". Los israelíes, por su parte, se han negado a acudir, ya que no reconocen la competencia de la corte.

El presidente de la corte, el magistrado chino Shi Jiugng, ha abierto la sesión recordando que la Asamblea General de la ONU pidió al TIJ que analizara si el muro incumple la IV Convención Internacional de Ginebra. Después, ha dado la palabra al representante palestino, el observador permanente ante la ONU, Naser al Kidwa, quien ha subrayado su asistencia "como representante de los palestinos, a los que durante mucho tiempo se les ha denegado el derecho de autodeterminación y soberanía". "Palestina ha estado sujeta a una ocupación militar durante casi 37 años y ha sido deshumanizada y humillada", ha indicado Al Kidwa, para agregar que "sus derechos no pueden ser ignorados o suspendidos mientras hay un proceso de paz en marcha".

Para el embajador palestino, "el derecho internacional no es irrelevante" ante la situación del territorio palestino ocupado. Sobre el argumento de Israel para levantar el muro, que se ha construido por "razones de seguridad" para evitar los ataques suicidas, ha señalado tajante que "no es verdad". Según el Kidwa, la valla "pretende ratificar la ocupación y la anexión de facto y, si se acaba, el muro "hará que la solución al conflicto israelí-palestino mediante la creación de dos Estados sea prácticamente imposible".

Un autobús calcinado a las puertas de la corte

Igualmente ha reconocido que "el pueblo palestino tiene muchas esperanzas en este proceso". El TIJ debe dar una "opinión", que no tiene carácter vinculante, sobre las consecuencias legales de la construcción del muro por parte de Israel, país que se ha negado a acudir a las audiencias y se ha limitado a enviar un escrito en el que, entre otros argumentos, no reconoce la competencia de la corte.

La vista durará tres días y, además de Palestina, Arabia Saudí, Argelia y Bangladesh emitirán su opinión. Lo ha hecho ya Sudáfrica, que ha pedido a la Corte Internacional de Justicia que declare ilegal el muro, tal y como hizo el mismo tribunal en 1971 para declarar ilegal la ocupación de Namibia por Sudáfrica. A pesar de sus críticas al muro, los europeos y los estadounidenses se mantienen al margen del proceso. Por su parte, expertos en Derecho Internacional estiman que si el TIJ se declara competente, concluirá que la línea de separación es ilegal.

La vista se desarrolla en el Palacio de la Paz rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad, con unos 30 camiones blindados de Policía y exhaustivos controles para poder acceder al interior del recinto. Un centenar de israelíes se manifiesta desde primera hora ante las puertas de la sede judicial, donde la organización israelí ultraortodoxa Zaka ha colocado el esqueleto calcinado de un autobús que explotó el pasado enero en Jerusalén a consecuencia de un atentado palestino. Zaca, organización que se dedica a los primeros auxilios y a recuperar los restos mortales de israelíes tras los ataques, pretende simbolizar "la presencia de las víctimas del terror". Con lemas como Stop terrorismo o Comenzar negociaciones, piden que se lleve al terrorismo ante la Justicia.

Mientras, decenas de miles de palestinos participan en protestas en el llamado "día nacional contra el muro" o "jornada de ira". Universitarios y alumnos de secundaria han parado a las 12.00 hora local (una hora menos en España) por decreto de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para participar en los actos en todas ciudades y aldeas de Cisjordania y Gaza. Las autoridades temen enfrentamientos con las fuerzas de Israel, que tienen orden de proteger la valla. De hecho, ya se ha producido el primero en Abu Dis, a las afueras de Jerusalén, donde el Ejército ha dispersado a los manifestantes con bolas de goma y gases lacrimógenos. Además, Israel se halla en alerta roja ante la posibilidad de nuevos atentados, como el que ayer dejó nueve muertos y 60 heridos en Jerusalén.