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LA POSGUERRA EN IRAK | El despliegue militar

El Pentágono admite que necesita al menos 10.000 soldados de otros países en Irak

El Gobierno de EE UU pedirá 60.000 millones de dólares más para la reconstrucción.- Londres estudia enviar 5.000 efectivos más

Londres / Washington / Madrid

Estados Unidos diseña a marchas forzadas el futuro de su misión en Irak. En el plano diplomático, el Gobierno de George W. Bush ha puesto sobre la mesa del Consejo de Seguridad una propuesta de resolución que sancione el envío de una fuerza multinacional bajo mando estadounidense, a cambio de ampliar las atribuciones de Naciones Unidas en la reconstrucción de Irak. Al mismo tiempo, el Pentágono ha empezado a preparar ese despliegue sobre el campo. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ha hecho un viaje sorpresa a Bagdad, y ha cifrado en 10.000 los soldados llegados de otros países que precisa para parchear la misión de las tropas ocupantes.

Rumsfeld ha añadido además en el avión que le llevaba a la capital iraquí que no cree necesario enviar más soldados estadounidenses a Irak, sino que, por el contrario, "el mundo debería seguir reforzando las fuerzas de seguridad iraquíes", que ahora cuentan con entre 50.000 y 60.000 efectivos.

5.000 soldados más desde Londres

Hoy por hoy hay cerca de 150.000 soldados estadounidenses en Irak, a los que hay que sumar otros 30.000 más en la zona. Washington sólo podrá mantener este despliegue hasta marzo de 2004, mes en el que se quedará sin dinero en sus arcas para esta tarea y agotará además el sistema de rotación de soldados. Un informe del Congreso contempla tres salidas: reducir el despliegue a entre 40.000 y 60.000 soldados (con un coste de 12.000 millones de dólares anuales, esta operación es sostenible a largo plazo), dejarlo en 100.000 (por 20.000 millones, una cifra ya demasiado elevada), o mantener el contingente actual, echando mano de la Guardia Nacional y de militares en otros países (Kosovo, Bosnia, etcétera).

Las dos primeras opciones sólo son viables si Estados Unidos logra que la ONU apoye a sus tropas con soldados de otros países. A ellos podría unirse un refuerzo de su compañero de ocupación, Reino Unido. El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, ha defendido en una nota filtrada al diario The Daily Telegraph la necesidad de "redoblar esfuerzos" en Irak para evitar "un fracaso estratégico" de la misión. De ser aprobada, esta línea de acción llevaría a otros 5.000 soldados británicos más a Irak, a sumar a los 11.000 que ya hay allí.

Rusia, dispuesta a colaborar

En total, son 21.000 los soldados no estadounidenses en Irak; además de los británicos, hay 10.000 de nacionalidades diversas, entre ellos 1.300 españoles. Sin embargo, Washington quiere contar con una fuerza internacional bien estructurada y con militares de potencias de primer nivel internacional, como Francia, Alemania o Rusia, tres países que hasta ahora se han negado a enviar tropas a Irak si la ONU no toma el mando de la misión.

Un día después de la presentación del proyecto de resolución en Naciones Unidas, las posturas parecen relajarse un poco en ambos mandos, y cuando menos todos parecen dispuestos a dialogar. El ministro de Defensa, Sergei Ivanov, ha afirmado hoy estar preocupado por la situación en Irak, y ha admitido que no descarta enviar tropas al país para asegurar su reconstrucción bajo los auspicios de Naciones Unidas. Según un despacho de la agencia Interfax recogido por la CNN, Ivanov ha condicionado el envío de soldados a la aprobación de un texto bien redactado y aprobado por unanimidad en el Consejo de Seguridad.

El canciller alemán, Gerhard Schröder, y el presidente frances, Jacques Chirac, se han reunido hoy de manera informal en Dresde. Schröder ha señalado tras el encuentr que, pese a que demuestra un cambio de intenciones, la propuesta de Estados Unidas se queda corta.

60.000 millones más para la reconstrucción

Hace tan sólo unas semanas que el administrador civil de Irak, Paul Bremer, admitió que serán necesarios "decenas de miles de millones" de dólares a corto plazo para reconstruir el país. El problema es que Estados Unidos acumula un déficit histórico este año que, según las previsiones del Congreso, puede alcanzar la cifra récord de medio billón de dólares, y eso que no se han computado los gastos de la reconstrucción, que la BBC estima en 90.000 millones de dólares. Como valor de referencia, el presupuesto general de España en 2003 fue de 211.000 millones de euros.

El Pentágono, además, tiene una factura mensual que oscila entre los 4.000 y los 5.000 millones de dólares, el coste del despliegue de los 150.000 soldados que hay en territorio iraquí. Si se suman las previsiones de Bremer, los gastos del Pentágono y los cálculos de la Oficina Presupuestaria en una situación de recuperación económica incierta, la perspectiva de la reelección de Bush en 2004 debería preocupar a la Casa Blanca.

Para costear los gastos de la reconstrucción de Irak, de cuyo futuro depende en gran parte las posibilidades electorales de Bush, la Casa Blanca prepara una nueva petición al Congreso para cubrir los gastos de la misión. Según avanza el diario The Washington Post, Bush pedirá entre 60.000 y 70.000 millones de dólares, el doble de lo que se esperaba el Congreso, lo que ilustra a la perfección los tremendos costes de estos cinco meses de ocupación y demuestra que la Casa Blanca se cometió errores de bulto en sus estimaciones.

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