Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA POSGUERRA DE IRAK | La escalada de la violencia

Arrestados en Irak tres supuestos terroristas islámicos con más de una tonelada de explosivos

Grupos de resistencia entran en combate con soldados estadounidenses en Tikrit

La policía de Kirkuk, al norte de Irak, afirma haber evitado una campaña terrorista de gran amplitud. Según un responsable de la investigación, tres supuestos terroristas islámicos detenidos ayer en la zona han revelado el lugar donde ocultaban 1.200 kilos de explosivo. El material estaba escondido en contenedores de basura.

Los tres detenidos pertenecen al grupo terrorista Ansar al Islam, relacionado con AL Qaeda, y fueron detenidos por hombres de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), ha informado un portavoz de la policía local. En los interrogatorios, los supuestos terroristas han reconocido los planes para colocar las bolsas con explosivos en puntos estratégicos.

Tres atentados

Según fuentes de la investigación, una bolsa había sido colocada bajo un puente de Kirkuk, otra iba a ser llevada a algún lugar populoso de esa ciudad y uan tercera iba a ser llevada a la cercana ciudad de Sulemaniya para perpetrar otro atentado contra el dirigente de la UPK Jalal Talabani.

"Los tres operan en una vasta red terrorista relacionada con los atentados al edificio de las Naciones Unidas en Bagdad y a la mezquita de Alí en Nayaf", han asegurado las fuentes a la agencia France Presse. "Los entregaremos al Ejército de EE UU cuando terminemos la investigación y hayamos detenido a todos los cómplices".

Irak ha sido escenario de continuos atentados terroristas desde el fin de la guerra. El más sangriento tuvo lugar el pasado viernes cuando la explosión de un coche bomba con más de 700 kilos de explosivo mató al ayatolá Al Hakim, máximo líder de los chiíes en el país, y a otras 82 personas.

Combates en Tikrit

En el centro y sur del país también siguen activos grupos de resistencia cuyos ataques han causado 67 bajas en el Ejército de EE UU. Anoche, soldados estadounidenses de la base establecida en Tikrit entraron en combate con un grupo de resistencia que había lanzado granadas de mortero cerca de su campamento.

No hubo bajas entre los estadounidenses, pero los comandantes norteamericanos aseguran que al menos un iraquí murió en los enfrentamientos. Después del combate, los soldados hicieron registros en la población, lugar de nacimiento del depuesto presidente iraquí Sadam Husein. Cuatro personas fueron arrestadas y el EJército confiscó un pequeño arsenal de armas y bombas.

Esta misma noche, una patrulla militar de EE UU ha entrado en combate con tres militantes de estas guerrillas que estaban colocando explosivos en una carretera localizada hacia el noreste de Bagdad, según ha informado el teniente William MacDonald, portavoz de la Cuarta División de Infantería estadounidense. Los tres iraquíes han muerto bajo el fuego estadounidense.