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AMENAZA DE GUERRA | La zona del conflicto

Turquía exige otra resolución de la ONU para autorizar el despliegue de tropas en su suelo

Erdogan advierte a Bush de que su apoyo no es incondicional

Turquía ha lanzado una ofensiva para presionar a Estados Unidos con el fin de obtener ayuda económica a cambio de la utilización de sus bases en caso de guerra contra Irak. El presidente, Ahmet Necdet Sezer, ha declarado que, sin una nueva resolución de la ONU, Ankara no autorizará el despliegue de tropas en su territorio, al tiempo que el líder del partido en el poder, Recep Tayyip Erdogan, ha recordado a la Casa Blanca que el apoyo turco no es incondicional. Mientras, el Parlamento turco ha retrasado la votación sobre el uso de su territorio para atacar Irak y reclama el pago de los 100.000 millones que costo la primera Guerra del Golfo.

Estados Unidos y Turquía han estado negociando un acuerdo para permitir que las tropas estadounidenses utilicen suelo turco, desde el que EE UU podría abrir un frente en el norte de Irak. Después de que el pasado 6 de febrero el Parlamento turco aprobara una propuesta para modernizar las bases militares en el país, como había recomendado Estados Unidos, el Gobierno de Ankara anunció que presentaría esta mañana la propuesta para el despliegue de las tropas.

Sin embargo, el Parlamento turco ha paralizado la votación al posponerla sin fecha y Erdogan, líder del islamista Partido por la Justicia y el Desarollo, ha advertido a los estadounidenses de que "no deben considerar que la decisión del Parlamento de permitir la modernización de puertos y bases" como un apoyo incondicional.

La deuda de la primera Guerra del Golfo

En el trasfondo de la cuestión, Ankara recuerda que aún no ha cobrado los costes que supuso la primera Guerra del Golfo de 1991. Entre las exigencias turcas figura la reclamación a Washington de los 100.000 millones de dólares en que se evaluaron los daños que causó en Turquía el conflicto, en el que este país también sirvió de base para atacar el régimen de Bagdad. En este sentido, Erdogan ha pedido a Washington que sea "más receptivo" con las peticiones de Ankara para una asistencia económica en caso de guerra.

Mientras, la Casa Blanca ofrece 6.000 millones de dólares como compensación a los costes de este segundo conflicto o un crédito de 20.000 millones de dólares a bajo interés. Sin embargo, el pulso iniciado con Washington no ha impedido que prosiga, y a buen ritmo, la cooperación entre ambas partes en la región fronteriza con Irak para preparar la campaña militar en el país limítrofe.

Para echar más leña al fuego, el presidente, Ahmet Necdet Sezer, ha asegurado esta mañana que es necesaria una segunda resolución de la ONU que autorice el recurso a la fuerza contra Irak para permitir el despliegue de infantería estadounidense en su país. Según informa la agencia Anatolia, Sezer ha apuntado que "desde el principio" la posición de Ankara ha sido la misma: "La presencia de soldados extranjeros en Turquía debe ser autorizada en circunstancias consideradas legítimas por el derecho internacional".